En mi visita a Colombia me quedé sorprendida del desarrollo que esa nación ha tenido bajo el mandato del presidente Álvaro Uribe. Encontré a una Colombia pujante y con un desarrollo económico y social envidiable. Colombia es reconocida mundialmente por el café, las flores, el petróleo, las esmeraldas y como segundo país más rico en biodiversidad del mundo, ocupando el cuarto puesto como uno de los centros económicos de América. Colombia, nombre concebido por el Prócer venezolano Francisco de Miranda cuando pensó denominar así la unión de Ecuador, Colombia y Venezuela, homenajeando de esta forma al descubridor Cristóbal Colón. Cuán orgulloso estaría Francisco de Miranda “el primer venezolano universal” si pudiese ver el desarrollo a todos los niveles que ha obtenido Colombia. La economía en Colombia es la cuarta de América Latina y es “uno de los países de mayor estabilidad institucionalidad en América del Sur”. Empecé mi visita en Medellín, ciudad que se destaca como uno de los primeros centros culturales de Colombia. La siembra de flores es una de sus principales actividades económicas. La actividad académica y científica se manifiesta a través de importantes universidades que hay en la zona. El sistema de transporte a través del metro y el metro cable es un ejemplo a seguir. Finalmente, algo que me llamó la atención es la unidad que existe entre la empresa privada y el gobierno en la creación de escuelas especiales en los barrios más pobres de la ciudad para ofrecerle a la gente de menos recursos la posibilidad de educarse en varias aéreas, empezando con salas de computación con acceso a Internet que le abre las puertas a su comunicación con el mundo y a la educación. Seguidamente, nos trasladamos a Barranquilla a disfrutar del calor de la gente costeña y su carnaval. Este carnaval fue declarado “Patrimonio Cultural de la Nación” por el Congreso de Colombia en el 2001 y “Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad” por la UNESCO en el 2003. Durante los cuatro días de Carnaval la ciudad sufre una transformación, la alegría es contagiosa y sus comparsas y carrozas hacen de estos días una experiencia maravillosa. Allí tuvimos un grupo de personas que nos recibió con sus brazos abiertos y franelas alusivas a “la delegación USA” y fue muy emocionante; todo esto preparado por el señor Boris Cabarcas presidente de la Fundación ‘Viva el Carnaval’ en Tampa y nos acompañó la señorita Nayibe Sandoval reina del Carnaval de Colombia en Tampa. Después, nos trasladamos a Cartagena de Indias, ciudad reconocida por la UNESCO como “Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad” por su histórico pasado. Cartagena es el primer destino nacional e internacional y principal puerto del Caribe de mayor desarrollo industrial de Colombia. La ciudad amurallada también fue declarada “Patrimonio Nacional de Colombia” y por la UNESCO como “Patrimonio de la Humanidad” y cuarta maravilla de Colombia, podrán ustedes entonces imaginarse las bellezas que encierra Cartagena. Colombia es un país privilegiado tanto por su material humano como por su cultura y poderío económico que la hacen un ejemplo a seguir. Pero como nada es perfecto Colombia tiene a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) que se declaran luchadoras por los derechos de la gente en Colombia, pero que no son más que un grupo de terroristas que se encargan de matar, secuestrar, producir y vender droga. Grupo este que ha sido diezmado en la lucha que el gobierno de Álvaro Uribe ha sostenido en contra de esta nefasta organización. Por si fuera poco, las FARC han tenido el apoyo de gobiernos vecinos como Venezuela y Ecuador que les han dado cobijo en sus países para que continúen cometiendo delitos de lesa humanidad en contra de los colombianos. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se ha atrevido a declarar a las FARC como un grupo insurgente mas no terrorista, manifestando que está de su lado y no del lado de la mayoría de los colombianos. El presidente de Ecuador se ha atrevido a amenazar a Uribe con una guerra por haberse decidido a desmantelar una banda de las FARC que estaba en terreno ecuatoriano. Todas estas locuras de manos de estos presidentes desalmados no hacen más que afianzar el respeto y la admiración que sienten los colombianos y muchos en el mundo por el presidente Uribe que no le cede espacio a la guerrilla contra la que lucha a diario ofreciéndoles así una mayor seguridad a los colombianos y a los turistas que visitan su país. Hoy, Uribe tiene un 80 por ciento de popularidad en Colombia, por lo que me dediqué a preguntarles a los taxistas y a la gente que conocí en Colombia por la posibilidad de que Uribe se fuera a reelección y la respuesta fue contundente, todos quieren que Uribe siga en el poder porque para ellos nadie ha hecho un gobierno como el de Uribe. La respuesta de la mayoría fue “para que queremos otro presidente si este ha hecho lo que ningún otro y es que nos ha dado seguridad, ha limpiado el país y hoy estamos mejor que nunca”; muchos de ellos se compararon con Venezuela y manifestaron “que no les gustaría tener un presidente como el de los venezolanos”, para mi tristeza tuve que reconocer que lo que manifestaban era la verdad. A mi parecer es difícil que pueda sentirme inclinada a que una Constitución se cambie solo para que un presidente pueda reelegirse porque esto trae consecuencias que pueden ser nefastas, como la perpetuación en el poder y la pérdida del pluralismo. Pero, la otra cara de la moneda es que solo el pueblo es soberano y dueño de sus decisiones y su libre autodeterminación y es el único llamado a decidir si quiere ese cambio para su mejora. De manera pues, que aunque la Constitución debería ser primero que todo, es el pueblo el llamado a tomar esa determinación. La admiración que el pueblo colombiano siente por su presidente es ejemplarizante y desearían muchos como yo tener un presidente de ese calibre. Reitero nuevamente mi admiración y respeto al pueblo colombiano recordándole que somos hermanos, que estamos unidos por la historia y ruego al Todopoderoso porque algún día podamos tener un presidente como el de ellos, del que podamos sentirnos orgullosos y no avergonzados como estamos hoy el pueblo de Venezuela. Gracias Colombia. |
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