Esto es lo único que le falta al presidente Hugo Chávez, cambiarle el nombre a Venezuela pues ya lo hizo con la Bandera (8 Estrellas en vez de 7) y el Escudo Nacional (con el caballo mirando hacia la izquierda en vez de a la derecha como estaba). Pero eso no es lo único que ha cambiado; las Leyes cambian a diario a petición del presidente adaptándolas a sus caprichos como el cambio de la hora, como la Ley de Bancos, de la Propiedad Privada, y el control cambiario, dejando a los venezolanos sin la posibilidad de cambiar dólares a menos que lo hagan en el mercado negro. ¿Por qué traigo a colación el cambio de nombre a Venezuela -que ya lo hizo una vez- a República Bolivariana de Venezuela? Pues por la violación a la soberanía nacional que hace Chávez cuando le entrega los puestos más importantes a los esbirros cubanos mandados por el sistema castrista. Las áreas decisivas de la seguridad de Venezuela están en manos de cubanos aunque Chávez lo llame simplemente “colaboración o asesoría”. Las manos de Fidel están en todas partes en Venezuela, en las telecomunicaciones, en el petróleo y energía, en la electricidad, inmigración, policía, salud, administración de puertos, pero sobre todo en las Fuerzas Armadas nacionales. Si esto no es una cesión de la soberanía ¿entonces cómo podemos llamarle? Hay más de 25.000 cubanos trabajando en los diferentes puestos estratégicos del gobierno. La Milicia Bolivariana es un punto candente en ese gobierno porque están armados hasta los dientes y que para defender la soberanía de Venezuela, cuando la mayoría de ellos son cubanos. La violación a la Constitución y las Leyes es vergonzosa y aberrante, el control de los medios de comunicación por el Estado están dejando a Venezuela aislarse cada día más del mundo. Solo un canal de televisión se ha mantenido en el aire a cuestas de pagar grandes sumas de dinero por multas impuestas por el gobierno. Siguiendo paso a paso los consejos de su mentor cubano, Chávez ha intervenido bancos, expropiado tierras, edificios, casas, etc. Prácticamente ha dejado que los servicios públicos colapsen como el servicio eléctrico, el agua los hospitales y las escuelas, le ha declarado la guerra al sector privado y empresas de todo tipo han tenido que cerrar sus puertas. Es por eso mi pregunta: ¿cambiará Chávez el nombre de Venezuela? ¿Entregará la soberanía totalmente a Cuba antes de abandonar el barco? ¿O se quedará en el poder cumpliendo órdenes que vengan de Cuba? Cualquiera de estas dos respuestas es atemorizante, mientras todo esto ha ido pasando, el pueblo paga las consecuencias de disentir en cualquier forma con el gobierno siendo enviados a la cárcel o desaparecidos. El pueblo a gritos pide al gobierno no convertir a Venezuela en otra Cuba, la de los Castro y muchos valientemente siguen enfrentándose al gobierno con el peligro de ser encarcelados por sus ideas “imperialistas manejadas por los Estados Unidos y la CIA”, como dice Chávez. Nunca Venezuela se había visto en esta situación tan grave donde el nacional es el que sufre y los cubanos castristas son los que disfrutan del poder. Irónicamente, cubanos y venezolanos en el exilio luchan conjuntamente por defender lo que queda de la patria antes que sea demasiado tarde sobre todo para Venezuela. Leo las columnas y artículos de personas importantes en el mundo del periodismo y compartimos las mismas ideas solo que no el mismo dolor, el dolor de ver como se pierde la patria ante la mirada impávida de muchos, pero lo que más duele es saber que muchos venezolanos y cubanos ya perdieron el interés de recuperar la patria perdida y ni siquiera intentan unirse con los que si luchamos a diario contra los regímenes marxistas-leninistas dictatoriales y monárquicos de nuestros pueblos. Se acercan las elecciones a la Asamblea Nacional en Venezuela, Chávez prepara los apátridas para que salgan a masacrar a su pueblo, impartiendo miedo y preparando sus máquinas cuyo dueño es Chávez y funciona en Miami con los cubanos espías que trabajan para él. Las elecciones de septiembre de 2010 son las decisivas de si continuará Chávez en el poder o no y Chávez lo sabe, por eso se trajo a Ramiro Valdez para que lo ayude en infundir ese terror que puede llevar a muchos venezolanos a no ir a las urnas de votación. Pero aquí seguimos en la lucha, tendremos que vencer el miedo y solo recordar que lo que está en juego es la patria, es la soberanía, es la libertad, es la democracia y es el derecho a expresarnos libremente sin cadenas. En Cuba solo unos pocos patriotas siguen en la lucha como las Damas de Blanco quienes son abusadas, maltratadas por el régimen y siguen allí guerreando. Como Zabala, como Fariñas, quienes están demostrando que a ese régimen no le importa el más grande derecho que tenemos, el derecho a la vida. Los derechos humanos no existen en estos países pues han sido pisoteados constantemente por estos regímenes autocráticos-sucesorales para quienes el respeto, la dignidad y el amor patrio han dejado de existir. El sueño de Fidel Castro esta cada día más cercano a realizarse, el impartir el comunismo en ese hemisferio. Por eso hago un llamado al “glorioso bravo pueblo” a que está bien que tenga miedo pero no que sea cobarde y se deje arrebatar la patria por los deseos de un traidor y deje que el Estado sustituya a la familia como ha pasado en Cuba. Es de allí que digo, que no sería de extrañar que en el futuro si no logramos recuperar la Asamblea Nacional, el nombre de República Bolivariana de Venezuela sea sustituido por Venecuba o Cubazuela o Cubaven. Érase una vez…un bello país llamado Venezuela… |
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