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Publicado el 09-23-2010   enviar imprimir
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NORMA CAMERO RENO

26 de septiembre último ‘chance’ para la democracia en Venezuela

NORMA CAMERO RENO
Fidel Castro amenaza a los venezolanos

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Después de haber implementado una nueva Ley Orgánica de Procesos Electorales que beneficia al partido de gobierno comandado por Hugo Chávez, Venezuela y su Asamblea Nacional van a las primeras elecciones parlamentarias para renovar la totalidad de sus miembros. 165 Diputados a la Asamblea Nacional (110 nominales, 52 por lista, 3 diputados indígenas) y 12 al Parlamento Latinoamericano. Aquellos que salgan electos asumirán los cargos en enero 5 de 2011 hasta enero 5, 2016.
El sistema que utilizarán para estas elecciones es el sistema de representación proporcional según la población del país. La base población es de 1,1 por ciento de la población total del país, 3 diputados para las entidades Federales y 3 para los pueblos Indígenas. Estos representarán a los pueblos y a los estados en su conjunto.
Chávez, como es de esperar, busca mantener el poder mayoritario en la asamblea pues ésta ha hecho todo aquello que el presidente Chávez le ha pedido como el de legislar por Decreto.
Los legisladores oficialistas, que son la mayoría en la Asamblea, han estado aprobando Leyes sin regirse por el mandato constitucional y quitándoles los poderes a los alcaldes y gobernadores elegidos por el pueblo.
En las elecciones del 2005 los partidos opositores al gobierno de Chávez llamaron a no votar alegando la “falta de garantías electorales” y de allí que Chávez alcanzó la mayoría en la Asamblea. Allí pululan diputados que solamente levantan la mano para decir que sí a cualquier pedido o mandato de su presidente, sin preocuparse si estas Leyes son constitucionales o no.
El pueblo está cansado de no ser escuchado, cansado de la corrupción, de la delincuencia, del alto costo de la vida, del comunismo caminando a pasos agigantados llevándose todo por delante. Pero, no es fácil salir de Chávez, las encuestan están bastante parejas dándole un porcentaje a la oposición de un 2 por ciento delante chavismo.
El chavismo tiene una maquinaria electoral y publicitaria muy fuerte. El dinero (20 millones de dólares prestados por China) están en las calles de Venezuela comprando votos a “realazos” porque Chávez no puede permitirse el lujo de perder estas elecciones porque perdería el Poder Legislativo que tiene completamente controlado.
Todos los poderes del Estado están secuestrados bajo la hegemonía de Chávez pero el Poder Legislativo es para él lo más importante porque desde allí dicta Leyes y mantiene el control de todas las instituciones del Estado. Pero,
la lucha es a muerte, una derrota en estos momentos para Chávez sería fatal porque complicaría su campaña presidencial en el 2012 para perpetuarse en el poder.
El que tiene la última palabra es el soberano pueblo; el descontento con la economía, la inflación galopante de un 30 por ciento, el peor de Latinoamérica después de Haití, los cortes eléctricos, la escasez de alimentos y la corrupción de PDVAL y las 1.100 toneladas de alimentos que se perdieron en contenedores tiene al pueblo harto.
La popularidad de Chávez ha decaído mucho en estos últimos años situándose entre un 41 a un 35 por ciento, después de haber tenido una aprobación de casi el 65 por ciento en años anteriores. Chávez no puede tapar el sol con un dedo y su teoría comunista de la división de clases entre la burguesía y el proletariado ya no le llega a nadie.
Sabe el pueblo que todo es una mentira cuando culpa a los Estados Unidos de todos los problemas del mundo, porque esa es la teoría que utilizan los comunistas, destruir el capitalismo salvaje gritan los chavistas, cuando el pueblo sabe que los primeros capitalistas son ellos y que de proletariado no tienen nada. No es solamente la oposición la que está en contra de Chávez sino mucha de su misma gente que fue engañada bajo el slogan “la creación del hombre nuevo” la misma Doctrina Marxista implementada por Lenin y bajo la cual funcionan los comunistas.
A nadie le gusta vivir en la pobreza, con ese alto índice de desempleo, con una inflación imparable y unos salarios que ni siquiera cubren la cesta básica. Así que, el voto chavista está por debajo de lo que cree el presidente, la gente por miedo a las represalias no habla pero sí hablará en las urnas de votación.
El comunismo funciona con el miedo y el hambre y eso lo aprendió Chávez de su mentor Fidel Castro que se ha mantenido en el poder por más de 50 años.
Esta es la última oportunidad para los venezolanos, si no salen a votar o si por miedo a perder sus puestos de trabajo, a ser perseguidos, a ser encarcelados o desaparecidos, voten a favor de la bestia y pierdan su patria para siempre.
No debemos olvidar que la práctica del comunismo funciona y que una vez que se haya establecido una dictadura comunista en un
país, es muy difícil salir de ella. Es por ello que debemos luchar con todas nuestras fuerzas para la preservación de la libertad y la democracia y repudiar la doctrina del comunismo.
La oposición tiene las de ganar si juega sus cartas apropiadamente, porque no debe olvidar que el pueblo está desalentado tanto del chavismo como de la oposición pues su pregunta es: ¿Por quién vamos a votar si todos son iguales?, no olvidemos los 42 años de mala democracia en Venezuela, de corrupción, de mal manejo de las arcas de la nación etc. etc., pero el pueblo debe pensar que es mejor, una mala democracia que un comunismo salvaje.
Chávez continúa su guerra de clases persiguiendo a las empresas privadas a quienes llama burgueses y a quienes castiga quitándoles sus empresas y dejando a muchos sin una fuente de trabajo. El pueblo está cansado, no quiere más odio, más división de clases, de polarización social, y de ataques a los medios de comunicación.
La oposición tendrá que trabajar fuertemente bajo un liderazgo convincente para que pueda alcanzar el 55 por ciento de los votos y así poder llegar al 50 por ciento de las curules parlamentarias y detener la locura de las Leyes presidenciales que están llevando a Venezuela a la debacle social y económica. Quiero seguir esperanzada en que podamos lograr una Asamblea pluralista que trabaje por Venezuela y no una desproporcionada representación chavista en mayoría que termine de acabar con nuestra patria.
“No es fácil ganar estas elecciones parlamentarias en Venezuela”.

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