Matrimonio entre el mismo sexo es un matrimonio “legalmente reconocido” entre dos personas del mismo género en algunos estados como Connecticut, Iowa, New Hampshire, Vermont, Washington DC y una Tribu India en Oregon en Estados Unidos. Este matrimonio presenta muchos conflictos en el ámbito social, civil, político, moral y religioso en muchos Estados y países. El gobierno Federal de los Estados Unidos no reconoce los matrimonios entre el mismo sexo y los prohíbe bajo la Ley de la Defensa del Matrimonio (DOMA), Ley que se aprobó en 1996. Muchos lo definen como una unión civil que garantiza iguales derechos matrimoniales o por lo menos algunos derechos (limitados) dentro de esa unión. Pero es necesario definir lo que es el matrimonio; según Wikipedia “el matrimonio es una institución social que crea un vínculo conyugal entre sus miembros”, obligaciones y derechos que varían dependiendo de cada sociedad. No especifica la unión entre un hombre y una mujer, hago esta aclaratoria porque entre la unión de personas del mismo sexo son pocos los derechos que estas parejas poseen, cosa que me parece injusta por el hecho de que si permiten el matrimonio pues deberían permitir los derechos que se adquieren de ello. Asistí a la boda de mis dos grandes amigos Aurelio Tine y Gregg Gould en New Hampshire, y ahora ellos deberán asumir lo difícil que será en los meses venideros enfrentarse al departamento de inmigración en una lucha por lograr que Aurelio se quede en Estados Unidos. Sabemos que bajo la Ley de Defensa del Matrimonio gobernada por las Leyes Federales se define el matrimonio como “solamente entre un hombre y una mujer” y así los matrimonios entre parejas del mismo sexo no reciben ningún beneficio de inmigración en Estados Unidos. ¿Pero, es esto justo? ¿Por qué aceptar que estas parejas contraigan matrimonio si esto no le otorga derechos a ninguna de las partes? Lo que tendrán que enfrentar Aurelio y Gregg es una guerra entre David y Goliat con muy pocas probabilidades de ganar. La esperanza es que este es un país federal donde cada estado tiene sus leyes que pone en práctica siempre que no interfieran con el “Commerce Clause” o Cláusula Comercial o vaya en contra de las Leyes Federales. Inmigración es una de ellas, pero mi punto es que si Arizona fue en contra de la Ley de Inmigración y fomentó su propia Ley SB1070 pasando por sobre una Ley Federal porque según algunas autoridades de ese estado los federales no estaban cumpliendo su trabajo ¿por qué no podemos pensar que hay una posibilidad de que esta lucha pueda llegar a un feliz término? Si los estados tienen sus propias leyes ¿por qué no pensar que sí puede esta pareja tramitar y obtener la residencia para uno de ellos? La meta debería ser igualdad para las comunidades aunque sean estos matrimonios del mismo sexo. En la actualidad existen 19 países que reconocen “el derecho de inmigración para parejas del mismo sexo”, entonces por qué no pensar que el país “más libre del mundo” pueda reconocer este derecho en el futuro. Existe un proyecto de Ley pendiente en las dos Cámaras de los Estados Unidos, UAFA, que permitiría a los ciudadanos americanos con una relación del mismo sexo ser sponsors de sus compañeros que sean extranjeros con fines migratorios. Por lo tanto, esto es solamente una cuestión de tiempo, en algún momento esta Ley se aprobará y podrán los matrimonios del mismo sexo tener deberes pero también derechos en esta patria. Mis mejores deseos para que esta nueva pareja binacional, Aurelio y Gregg, puedan vivir juntos en el país donde los sueños aún pueden hacerse realidad y no tener que enfrentar más discriminación como ha sido el caso de muchos. “Amor no respeta Ley ni obedece rey”. |
|








