Cuba con un 90 por ciento de su población trabajando para el gobierno centralista de los Castro, ha llegado a su nivel más bajo en su economía, a tal punto que hasta a la frugal libreta de racionamiento le ha tocado sufrir ajustes a costa del hambre del pueblo y la continuación de la revolución. ¿Qué hacer con esta situación tan paupérrima del gobierno comunista dictatorial cubano que no sea hacer que el pueblo pague las consecuencias? Al dictador Raúl Castro se le ocurrió una idea genial, darle un poco de libertad a la pequeña industria para que pueda desempeñar trabajos como labores de campo, y de barbería, y con la posibilidad de expandir un poco más esos trabajos que serían privados pues no los manejaría el gobierno. ¡Qué excelente idea!, parecen pensar los organismos internacionales y presidentes de otros países pensando que esa apertura de Raúl sería para traerle mejoras al pueblo cubano y no para beneficio propio. ¿De dónde creen que saldrá el dinero para que monten esos tarantines de mala muerte para atender al público y ofrecer un servicio? ¿Será que el gobierno cubano les ofrecerá préstamos a bajos intereses? ¿Será que la conciencia le está empezando a remorder al dictador? Por supuesto que no, es solo una estrategia más de ese gobierno nefasto para estafar a otros aprovechándose de la miseria y el hambre de su gente. Ya veo a los familiares radicados en otros países enviando más dinero a Cuba para que su gente pueda empezar sus negocios mientras, Raúl les cobrará una buena tajada de comisión más los impuestos que probablemente no les dejará sino una minucia a quienes inviertan en esta locura. Cómo es posible que la gente todavía crea que alguno de los Castro pueda cambiar de ideas después de 50 anos, cómo pueden pensar que se puede dialogar con estos abominables seres que han utilizado a su gente como esclavos que vende a otros países mientras sus arcas cada día están más llenas. La reacción risible de uno que otro presidente alabando la salida inteligente de Raúl provoca risa y tristeza a la vez pues estamos rodeados de ignorantes a los que les hemos dado trabajo y que no saben desempeñarlo pues de política internacional saben muy poco o nada. No puedo entender la admiración de muchos gobernantes hacia un engendro de la naturaleza como Raúl, ¿será que ese amor que le demuestran a los Castro no es otra cosa que envidia unos y admiración otros por tener tantos años de perpetuación en el poder? Lo mismo pasó cuando abrió el mercado a las computadoras y a los celulares, la gente compraba una computadora (con dinero que recibían de sus familiares exilados en otros países) y luego no las podían usar porque no tenían acceso a Internet o cuando permitió que la gente comprara celulares que no podían mantener pues los costos eran exorbitantes, todo es una burla de los Castro hacia su pueblo y al mundo mientras personajes como Insulza o Chávez le ruegan a Raúl que vuelva a la Organización de Estados Americanos (OEA). Raúl Castro sabe que no puede seguir manteniendo una economía paternalista donde casi todo el mundo trabaja para el gobierno, donde la empresa privada no existe. Una quinta parte de los empleados públicos se quedarán sin trabajo saliendo los primeros en abril de 2011. Serán cientos de miles los que quedarán en la calle y por supuesto más dinero saldrá de Estados Unidos rumbo a Cuba a tratar de cubrir la desesperación de aquellos que han estado abandonados a su propia suerte por más de 50 años. Nunca se había visto a este gobierno despedir tanta gente y que quedaran a la deriva sin tener para dónde ir ni qué hacer que no sea buscarse un dinero y montar su barbería que luego le será expropiada apenas empiece a producir. Todo esto produce náuseas viendo cómo Raúl, siguiendo los pasos de su hermano Fidel, maneja las teclas a su antojo y utiliza a sus amigos como Hugo Chávez -tal como Fidel utilizaba a la Unión Soviética- para conseguir dinero. Fidel lo dijo en una entrevista, que el modelo económico cubano no funcionaba aunque después se retractó de haber dicho eso, tal como acostumbran esos dictadores a mentir y que la gente lo acepte. La gente que será despedida dentro de poco en Cuba solo tendrá acceso a salud y educación y por supuesto el derecho a vivir en sus casas y utilizar el transporte, pero lo más importante la comida no llegará y tendrá que ingeniárselas para subsistir y mantener a sus familias. Y hay todavía gente comunista seguidora de los Castro que los defiende a capa y espada, a sabiendas de que están defendiendo la corrupción, la ineptitud y la esclavitud de su pueblo, qué vergüenza conocerlos y ver que es muy fácil ser comunista en el exilio pero de tener la oportunidad no regresarían a vivir a Cuba a pasar hambre. Mientras el salario de los cubanos es en pesos, que no tiene ningún valor, la moneda circulante es el dólar y el chavito lo que hace que sea todo tan difícil de adquirir. Este cambio afectará relativamente a aquellos que trabajan en la oscuridad del Black Market o mercado negro pues manejan negocios ilegales que ahora podrán legalizar, después estarán los agricultores que ya no trabajarán para el gobierno (aparentemente) y finalmente, los inversionistas extranjeros que jugarán a la ruleta rusa con Castro. ¡Qué triste la situación para los hermanos cubanos!, olvidados en el tiempo y que quizás algún día recuerden este cambio como otra “Perestroika” que ayudó a la caída del socialismo en la Unión Soviética. Cito de Karl Mark: "El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra". Y que mejor ejemplo que lo que pasa en Cuba. |
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