Empezó en Túnez, continuó en Egipto y ahora Libia y Baréin pero no se queda allí pues ya empieza a extenderse hacia Irán, Algeria, Yemen y Marruecos en donde los poderosos movimientos de protesta por la democracia crecen a pasos agigantados. El éxito en Túnez y Egipto ha fortalecido a los protestantes en otros países a que continúen su lucha a pesar del genocidio que se está cometiendo en Libia en estos momentos. Se especula más de 200 muertos en Libia pero la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta pues la libertad de expresión no existe en ese país liderado desde hace más de 40 años por el dictador Muammar al Gaddafi. Gaddafi conjuntamente con Fidel Castro son los dictadores (no pertenecientes a la realeza) con más tiempo en el poder. El gobierno de Libia está respondiendo con una represión y violencia brutal en contra de su pueblo. Todo esto empezó a través de una convocatoria por medio de Internet, específicamente en Facebook, desde allí en esos dos países africanos las multitudes han acudido al llamado de la libertad en otros países extendiéndose ese llamado hasta Asia y el Golfo Pérsico, y podría extenderse hasta Europa y América. Hemos podido estar viendo o escuchando la barbarie que está aconteciendo, a través de los medios de comunicación y al ingenio de la comunidad internacional, puesto que los gobiernos de esos países han intentado cerrar los espacios de expresión bloqueando Internet y prohibiendo la entrada a periodistas de todo el mundo. Los enfrentamientos entre los manifestantes y los adeptos a esos sistemas autocráticos sucesorales dictatoriales han desencadenado ríos de sangre donde muchos han dejado su vida en búsqueda de la libertad y la democracia. El temor que existe es que grupos islamistas se apoderen de esos gobiernos e instauren una teocracia (“forma de gobierno en la que los líderes gubernamentales coinciden con los líderes de la religión dominante que gobiernan en nombre de Dios”) también llamados grupos extremistas. Estos pueblos que han sufrido por tanto tiempo los avatares de gobiernos dictatoriales se están dando cuenta que el poder radica en el pueblo y esos derechos inherentes a sus personas los pueden ejercer cuando ven que sus gobernantes lo único que han hecho es someterlos a gobiernos ineptos, corruptos y sucesorales. En Internet se pueden ver los miles de mensajes llamando a la insurrección en todas partes del mundo y los intentos de bloquear la red no han surtido efecto pues mucha gente quiere el cambio y esos regímenes ineptos no han podido detenerlo. Libia con uno de los gobernantes islámicos más feroces del mundo ha mantenido aislado al pueblo libio que con una de las mejores economías de África proveniente de la renta petrolera, aun así vive en el pasado y no disfruta ni percibe dinero de esa renta millonaria de la que sí disfrutan Gaddafi y sus seguidores. Para el régimen de Gaddafi es “todo o nada” y se negarán a salir del país pues ya lo han manifestado “de vivir y morir en suelo libio”, lo que hará de esta protesta quizás la más sangrienta de África. Pero, ¿llegará esta revolución a América? ¿Hay esperanzas de que a pueblos como Cuba (con más de 50 años de dictadura), Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, que viven bajo la mentira de una esperanzadora revolución, les llegue algo de esta oleada civil libertadora? Si vienen vientos de cambio desde África, Asia, el Golfo ¿alcanzarán a llegar a las Américas? Es la llama esperanzadora que debemos mantener con vida de que algún día la libertad y la democracia llegará nuevamente a nuestros pueblos. |
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