Israel es el único Estado con una democracia representativa en la región y con un puesto muy alto en cuanto a desarrollo humano, libertad de expresión y competitividad económica. Pero también sabemos que Israel ha estado en conflicto con muchos de los países árabes vecinos y por décadas ha estado en continuas guerras violentas que le han ganado muchos enemigos en el mundo. Sin embargo, ha firmado Tratados de paz con Egipto y Jordania y está luchando para obtener un acuerdo con la Autoridad Nacional Palestina. El conflicto árabe-israelí no es fácil de explicar porque viene desde épocas bíblicas y las guerras que han tenido son de índole religioso pero también tenemos que la lucha entre esos pueblos es por el agua que es utilizada en grandes cantidades para irrigar las zonas fértiles de israelitas, mientras los palestinos sufren por la falta del preciado líquido siendo este un gran motivo del conflicto árabe-israelí. Ahora, Israel se encuentra en una posición muy difícil porque el Tratado de paz firmado con Egipto puede llegar a su fin si los Hermanos Musulmanes llegan al poder. Por otro lado, Israel también tiene un Tratado de paz con Jordania y bien sabemos que ya en Jordania se han presentado los primeros disturbios a pesar de los esfuerzo de cambio que está haciendo el Rey de ese país. De llegar a iniciarse un cambio de gobierno de monarquía a democracia en Jordania, los israelíes tendrían más por qué preocuparse porque el peligro de guerra sería inminente. Vienen tiempos muy difíciles para los israelíes pero no más de los que están sufriendo esos pueblos de África, Asia, el Medio Oriente y próximamente el Golfo Pérsico donde su gente está muriendo en las calles a manos de esos asesinos dictadores que se niegan a dejar el poder y los que ya han salido dejaron una estela sangrienta a su paso. Para Israel conseguir llevar una convivencia pacífica con sus vecinos será una tarea ardua y todo dependerá de quien llegue al poder después que se hayan ido estos dictadores. ¿A quién le toca próximamente? Es importante recordar que los grandes textos internacionales como la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos o el Pacto de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales deben ser respetados por todos los países que los han ratificado. Pero ¿cuántos en realidad cumplen con ese deber? Muy pocos, y eso lo vemos cuando países manejados por dictadores, comunistas, terroristas, autócratas, que solo piensan en su agenda personal se llevan todo y a todos por el medio con tal de conseguir la realización de sus planes, enriquecerse y enquistarse en el poder. Argelia, Libia, Yemen, Baréin, Jordania, y en América, Venezuela y Cuba son los próximos países a los que hay que observar. Sabemos que en Baréin ya empezaron las demostraciones violentas en búsqueda de acabar con la monarquía Suní porque el 70 por ciento de la población es Chiíta y no tardará mucho que este Rey tenga que dimitir para que un nuevo gobierno entre. Ojalá y estos cambios que vengan sean para que se establezca la democracia y no para regímenes que puedan ser más opresivos que los anteriores. |
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