Mientras defiende sobremanera al dictador de Libia, Hugo Chávez insiste en que se debe enviar una comisión para interceder en el proceso de mediación internacional. Un día Chávez dice que Gadafi aceptó que Venezuela intercediera y otro día el hijo de Gadafi dice que no quiere a Venezuela para mediar. El caudillo venezolano autorizó a su canciller para que buscara apoyo con los respectivos cancilleres de los países que conforman el ALBA o Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América, para así coordinar las medidas necesarias para iniciar el diálogo. Chávez lo que busca es reunir a sus amigos para apoyar al dictador libio y que este continúe la masacre que ha desatado en contra de su pueblo. Lo lamentable, es que la Organización de las Naciones Unidas-ONU no hará nada hasta que se compruebe el genocidio en contra del pueblo libio y para entonces miles o tal vez millones de personas habrán muerto en la batalla por la búsqueda de la libertad. Chávez amenaza a Estados Unidos (como siempre) vaticinándole un nuevo Vietnam de querer interceder en la guerra civil que hoy se vive en Libia y aprovecha para insultarlo, mientras este no sé, hasta cuándo, le aguantará tantas groserías y faltas de respeto. Las palabras del ‘prosaico de Sabaneta’ solo producen náuseas cuando menciona al gobierno estadounidense e intenta humillarlo ante el mundo diciéndole que ni se le ocurra una “intervención imperialista”, pues él y sus amigos generarán un “movimiento internacional para denunciar, informar y movilizar a la opinión pública en contra de una intervención militar de las fuerzas de la OTAN en Libia”. Por supuesto, Cuba alabó la propuesta de Chávez para buscarle una solución al conflicto (que de darse puede ser muy tarde) y la no intervención de Estados Unidos ya que es mejor dejar morir a cientos de libios en manos del dictador asesino, que detener esa masacre. ¿Quién se cree Chávez que es para autonombrarse mediador del conflicto libio? ¿Lo comisionó la ONU para que actuase en nombre de esta? Bla, Bla, Bla como todo lo que dice Chávez, poco le importan las muertes en ese pueblo si en el suyo propio muere más gente a manos de la delincuencia que en la guerra de Irak. ¡Qué caradura es ese presidente para ofrecer ayuda cuando ni siquiera la puede prestar a su pueblo! La cifra de muertos en Libia es incontable pues no hay libertad de prensa que facilite la información y solo se sabe que los ataques contra los civiles continúan y se ha tornado en una batalla sangrienta de la que forman parte los fieles a Gadafi y los mercenarios que han llegado quién sabe de dónde para defender al gobierno libio. Estos ataques que están dejando tantos muertos constituyen “crímenes contra la humanidad” y no prescriben, así como violaciones de Derechos Humanos, por lo que Gadafi tendrá que rendir cuentas en algún momento. La Interpol emitió una alerta naranja donde quedan advertidos los Estados miembros de la Interpol acerca de la “peligrosidad de circulación” de Gadafi y otros 15 libios más de su familia y colaboradores. También el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 1970 por la gran preocupación acerca de las violaciones a los Derechos Humanos y muerte a los civiles, y nombró la comisión investigadora así como el embargo de armas, congelación de activos y prohibición de viajar. Mientras la mayoría sufre por la crisis en Libia, Chávez y sus secuaces apoyan a Gadafi y al genocidio que se está cometiendo en contra de ese pobre pueblo. Hay que aplicarles a estas 16 personas las sanciones correspondientes en virtud de la Resolución 1970 y llevar a Gadafi y sus asesinos a la Corte Penal Internacional por los crímenes que han cometido y siguen cometiendo contra su pueblo. Los 188 países de Interpol deberán tomar las medidas necesarias para hacer cumplir la prohibición de viajar y la congelación de los activos de estos ciudadanos. Es cierto que los insurgentes están perdiendo terreno por los ataques masivos por aire y tierra de las fuerzas de Gadafi, pero también es cierto que Gadafi está perdiendo terreno internacional a través de esta Resolución tomada por el Consejo de Seguridad. Es de entenderse entonces el por qué Chávez está tan apurado en ayudar a su amigo Gadafi a que termine de masacrar a su pueblo antes que caiga en manos de la justicia internacional y un nuevo dictador salga del camino porque la pregunta sería entonces: “¿y ahora quién sigue?”. “La guerra es el arte de destruir a los hombres y la política es el arte de engañarlos”. |
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