Con mucha sorpresa por la celeridad y lo acertado del trabajo del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, leí la aprobación de esta a “tomar todas las medidas necesarias” para proteger a los civiles que están siendo masacrados por el asesino del desierto africano, Muamar el Gadafi. Con 10 votos a favor, 0 en contra y 5 abstenciones −Brasil, China, India, Rusia y Alemania− se procedió a emitir el documento donde se establecen estas medidas de protección y la exclusión de “la presencia de cualquier fuerza de ocupación extranjera de cualquier tipo, en cualquier parte de Libia”; también se refuerzas las sanciones y se endurece el embargo de armas a Libia y exigen inmediato alto el fuego en el territorio libio. Igualmente, se condena las violaciones a los derechos humanos que a diario se cometen en Libia por el gobernante y su séquito. Los cinco países que se abstuvieron de votar quieren la protección a la población civil pero insisten en que no se definen las formas del uso de la fuerza en Libia y esto podría ser perjudicial para el logro de la paz en ese país. El problema es ¿cómo se protege a la población civil de las garras de Gadafi sino es a la fuerza? Con ese tipo de gobernantes autócratas, dictadores, asesinos corruptos, ¿cómo puede alguien llegar a un acuerdo que no sea beneficioso solo para él? Solo el uso de la fuerza en cualquier medida que sea necesaria podrá poner fin a las hostilidades y los asesinatos que hoy se cometen contra el pueblo libio. Lo más importante de esta decisión de la ONU de enviar las fuerzas de la NATO es que se está haciendo a tiempo, antes de que la masacre sea total en contra de aquellos que no están de acuerdo con el régimen de Gadafi. Aun así, Gadafi vocifera, amenaza gritando que “si quieren guerra él les dará una buena”, la locura es tal que no le importa acabar con su pueblo con tal de no dar su brazo a torcer e irse del suelo que ya no lo quiere. Para alegría de muchos hasta la presidenta brasileña se pronunció en contra de la violación a los derechos humanos que hoy se comete contra el pueblo libio y manifestó “que ningún gobierno se sustentará ya por la fuerza o por la violencia”, poniéndose así del lado del Consejo de Seguridad aunque Brasil se abstuvo de votar. Es de notar que hoy mientras escribía este artículo las fuerzas de la NATO/OTAN bombardeaban bases militares en Libia y el gobierno libio se pronunciaba por un cese el fuego que habría que ver si de verdad lo cumple. España, Francia, Estados Unidos, Reino Unido, e Italia (que prestará sus bases pero no participará en las operaciones militares) también Canadá y Noruega se preparan para resguardar a la población libia de las garras del asesino del desierto africano. Qatar igualmente manifestó su inquietud por los ciudadanos libios y está de acuerdo con la Resolución de la ONU pero no manifestó si participará en las operaciones militares que se están llevando a cabo en Libia. Como siempre, los grandes gobiernos que ejercen la supremacía militar son los que están dando la cara y siguiendo las instrucciones del Consejo de Seguridad de la ONU, mientras el resto actúa muy cautelosamente pronunciándose a favor de la salida de Gadafi del gobierno pero sin manifestarse militarmente. Libia fue suspendida por la Asamblea General de la ONU a través de una Resolución el 1ro. de marzo de este año por su continua violación a los derechos humanos de su pueblo. Todo el mundo quiere evitar el baño de sangre que se está llevando a cabo en Libia y proteger a los civiles pero eso es muy difícil de conseguir porque Gadafi no se rendirá tan fácilmente ya que quiere mantener el poder a como dé lugar. Felizmente, la Liga Árabe está de acuerdo con la Resolución de las Naciones Unidas mientras asegura que la ONU no está legitimando ninguna invasión al suelo libio sino la protección y el auxilio a los civiles. El grupo de los 28 (fuerzas de la OTAN) manifestó que la operación militar será cuestión de horas pues lo que buscan es que Gadafi se retire y de no conseguirlo desplegarán las acciones que sean necesarias. No hay salida para el asesino africano sino dimitir y salir del país. Es plausible esta rápida decisión de la ONU que no esperó hasta llegar a un genocidio (delito internacional clasificado como crímenes contra la humanidad) como los que se han cometido en otros pueblos africanos. ¿Who is next? |
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