Ollanta Humala, político, exmilitar candidato a la presidencia de Perú y quien lleva la delantera en la primera vuelta con el 31 por ciento de los votos, se prepara para la segunda vuelta a realizarse el 5 de junio. Humala que fue candidato en el 2006 cuando ganó Alan García, por el temor infundado de la gente acerca del apoyo que le brindó Hugo Chávez en su campaña, nuevamente se lanza a la palestra política apoyado por el Partido Nacionalista Peruano y por Hugo Chávez (otra vez), quien lo calificó de “un buen soldado”. Humala suele presentarse como “el refundador de la democracia” cuando para todos es conocida su tendencia izquierdista y sus ínfulas de grandeza en cuanto a su creencia de que “solo él lo hace bien” y de que de ahora en adelante él es “la nueva República” ¿No suena esto muy repetitivo? ¿No se parecen estas a las palabras de estos líderes mesiánicos que abundan en Centro y Sur América que se creen los salvadores y los dueños de los países que presiden? Las similitudes que existen entre Humala y Chávez son impresionantes, ambos militares, golpistas perdonados uno por un presidente y el otro por un Congreso, narcisistas, populistas, y fundadores de partidos políticos. Las retóricas nacionalistas que utilizan para impresionar a sus seguidores son muy parecidas, culpando siempre al capitalismo y sobre todo a Estados Unidos de todos los males que aquejan sus países. Por supuesto, Humala se presenta ante su gente como un candidato moderado de “centro-izquierda” que promete buscar el diálogo con Estados Unidos y no con Hugo Chávez, y que no tiene ninguna experiencia gubernamental pero si de populismo y autoritarismo. “No soy uno de ellos” vocifera ante sus seguidores en sus discursos haciéndoles sentir que él sí los entiende porque viene de abajo y que siempre estará al lado de los pobres. La misma perorata de Chávez cuando se dirige al pueblo y lo llena de mentiras y promesas que no cumple. Pero, es innegable el hecho que Humala sacó 9 por ciento más de votos que Keiko Fujimori lo que lo pone en un lugar privilegiado para ganar la presidencia del Perú. ¿Qué hacer ante tamaño problema? ¿Humala o Fujimori? ¿A quién elegir? Porque es bien sabido que aquí la votación debe ser para “el menos malo” ya que ninguno de los dos candidatos tiene el curriculum adecuado como para llevar las riendas de ese país. Peligra la democracia en Perú si gana Humala, pero ¿peligra igualmente con Fujimori? Que decisión tan importante a tomar para los ciudadanos peruanos, Perú se les puede escapar de las manos y caer en las del comunismo terrorista que hoy azota a muchos países en Latinoamérica. Los peruanos decidirán entre un exmilitar golpista de izquierda y “la heredera del expresidente Fujimori que instauró un régimen autoritario en Perú donde el orden del día fue la corrupción y las violaciones a los derechos humanos”. Aun así pienso que “the lesser of two evils” o decidir entre dos malos, el menos malo sería Keiko Fujimori. Pobre Perú en manos de quien va a caer y sin alternativa pues ya es muy tarde. “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”. |
|








