Según la Constitución de los Estados Unidos, la representación en el Congreso debe ser justa y es por ello que se hace “la redistribución de los distritos electorales para que mejor recojan los cambios y movimientos de población”. Cada diez años se realiza el censo poblacional y es de allí que los puestos en el Congreso se dividen entre los estados. Por supuesto que el censo es para todos el mundo que resida en Estados Unidos y esto es lo que ha traído controversia pues muchos resienten el hecho de que en el censo también están aquellos cuyo estatus migratorio no está definido, pues no “han arreglado sus papeles residenciales” pero no por ello dejan de ser habitantes de este país. El re-deslinde de Distritos se ha estado haciendo a través de una práctica llamada “Gerrymandering” (por el gobernador Gerry en Massachusetts y mander porque cuando se hizo el mapa de redistribución este parecía una salamandra) y de allí nació la palabra. Este primer deslinde se hizo para beneficiar a uno de los partidos políticos en las elecciones y se ha venido haciendo cada 10 años después del censo. En vez de usar esta mala práctica de “Gerrymandering” que podemos considerar como corrupción, deberían usar los estándares geográficos y poblacionales para ubicar los puestos en el Congreso. Ya se empezó a hablar del re-deslinde de Distritos y se realizó la primera reunión el pasado mes de abril, y es de notar que esta definición de “Gerrymandering” no es solamente usada para el re-deslinde sino que también la usan para beneficiar o no a un grupo político, racial, o religioso. Ahora bien, ¿por qué hago un recuento del censo y del re-deslinde de Distritos? Porque este último censo arrojó como el grupo minoritario más grande de Estados Unidos a los hispanos con un 16 por ciento de la población. También que como grupo minoritario más grande debemos empezar nuestra lucha por ganar más escaños en el Congreso y en lo que respecta a nuestro condado pues por lo menos un tener un representante en la Junta de Comisionados del Condado de Hillsborough, que ya tiene un comisionado afroamericano, pero ningún hispano. Debemos apelar a nuestra Constitución que exige hacer un censo cada diez años para asignar los escaños y ya que somos la mayoría minoritaria uno de esos puestos debe ser nuestro. Pero ¿qué necesitamos para llegar hasta allí? No será tarea fácil, recordemos que estamos en un momento en que el problema racial y xenofóbico se ha acrecentado en estos últimos años y donde existe una lucha por implementar leyes que atenten contra los hispanos. No se quiere decir con esto que queremos crear un movimiento separatista sino que es justicia tener una representación hispana, una voz que se eleve para que los problemas de nuestra comunidad sean escuchados. Existen muchos grupos “anti-bullying” o “tratamiento abusivo, el uso de la fuerza o coerción que afecta a otros” que defienden a aquellos que son maltratados en su entorno, pero no es fácil encontrar un grupo que se manifieste en contra de los maltratos y discriminación que sufren muchos hispanos, es por ello que ahora más que nunca debemos unirnos y luchar por conseguir un escaño en la Junta de Comisionados que nos represente. La esperanza es que después que se haga la redistribución Tengamos muchos más funcionarios hispanos elegidos en todos los Distritos. “En la unión está la fuerza”. |
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