Con un contrato por $172,2 millones el Ministerio de Interior y Justicia venezolano le entregó a la compañía Albet de Cuba el desarrollo exclusivo de la nueva cédula de identificación. El contrato exige que se excluya la participación de técnicos venezolanos y que solo técnicos cubanos puedan controlar el software respectivo. En el 2008 el gobierno venezolano decidió entregarle parte de su soberanía a Cuba al dejarle en sus manos la identificación completa de los venezolanos y la de los Registros y Notarías que se inició desde el 2005. Este acuerdo de colaboración para los Registros y Notarías fue hecho entre el Ministerio de la Informática y de las Comunicaciones de Cuba y el Ministerio de Interior y Justicia de Venezuela. Inicialmente cuando se firmó el primer acuerdo de colaboración, la información que se les dio a los venezolanos fue que trabajarían en conjunto (2005) y ahora la sorpresa es que los venezolanos no pueden tener acceso a la información ni al control del software cubano. Lo grave de esta situación es que los cubanos pueden cambiar la información que quieran y pueden agregar personas y darles la cédula para que puedan votar en las elecciones presidenciales del 2012. Esta situación es gravísima porque ¿cómo puede un Gobierno entregarle a otro país toda la información de la identificación y de los Registros y Notarías y ellos no poder tener acceso a esta? Las cosas que están pasando en Venezuela son inverosímiles, difíciles de creer por lo absurdo, ignorante, traidor, inepto, de un gobierno corrupto dispuesto a hacer cualquier cosa para perpetuarse en el poder. El sistema de identidad de un país es “un elemento esencial de seguridad nacional” que de ponerse en otras manos (otro país) se corre el peligro del uso interesado de esa información para hacer cualquier cosa. Hoy sabemos que ese proyecto va directo al fracaso pues ya tiene dos años de retraso de la fecha programada para su finalización, a menos que estén esperando a finales del 2011 y entregar las cédulas a aquellos adeptos al poder que votarían por su comandante presidente. La Asamblea Nacional no debió permitir tamaño error al entregar la nómina de todos los que viven en Venezuela, mientras a la oposición o partidos políticos se les han negado los datos del archivo de venezolanos cedulados. Sin cédula no se puede votar y es lo que el gobierno de Hugo Chávez tiene planeado para asegurarse una victoria en el 2012. Los idiotas venezolanos han aceptado que Cuba controle totalmente la identidad de los venezolanos, los registros mercantiles, las Fuerzas Amadas, las Notarías, los Registros y, Venezuela completa. Que no olviden los venezolanos que Cuba podrá manipular los datos que el gobierno venezolano le entregó para la elaboración de esas nuevas cédulas, igualmente podrá emitir documentos de identidad nacionales a ciudadanos de otros países. Cuba tendrá el poder total de emitir cédulas y pasaportes venezolanos para sus ciudadanos o venderlos a cualquier extranjero o terrorista o criminal que esté dispuesto a pagar para obtener papeles venezolanos sin haber pisado Venezuela. Pero no es solo Cuba la involucrada en esto, pues ellos subcontrataron a otra empresa extranjera para que hiciera el trabajo ya que en Cuba no existe la tecnología para hacerlo. De manera pues que, no solo Cuba tendrá acceso a toda esta información sino la empresa subcontratada −la multinacional Gemalto− con sede en México. Ahora no solo tendremos esbirros cubanos sino cualquier otra alimaña con dinero que quiera esconderse de la justicia lo hará en Venezuela con papeles venezolanos. El por qué no se había hablado de esto antes fue debido a que se hizo en el más absoluto hermetismo con cláusulas de confidencialidad con un número mínimo de venezolanos que tuvieron acceso a este contrato y fue uno de ellos el que pidió asilo en Estados Unidos e informó de lo que estaba pasando en Venezuela donde después de la firma de este contrato, los venezolanos no tendrían acceso a los códigos fuente para realizar modificaciones o ajustes a las aplicaciones informáticas desarrolladas mientras estuviese vigente el contrato o el periodo de soporte técnico. Los estudios aseguran que este contrato podría retrasarse hasta diez años, que de haberse hecho con China se hubiesen podido cumplir los tres años. Mientras otros países adquirieron la tecnología para la identificación biométrica ahorrándose una cantidad muy grande de dinero, Venezuela paga una millonada para que otro país subcontrate a una compañía y se apoderen de toda la información secreta de los venezolanos. ¡No se ve la luz al final del túnel para los venezolanos! |
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