El viernes pasado Colombia dio un ejemplo de madurez democrática. Ese día la Corte Constitucional declaró inexequible la ley aprobada por el Congreso de esa nación que permitía la celebración de un referéndum para aprobar una nueva reelección del presidente Álvaro Uribe. La Corte demostró su imparcialidad y a pesar de las críticas en su contra, el Gobierno se mantuvo a un lado de la decisión. En Colombia después de esta demostración, quedó claro que los poderes están separados y aunque Uribe pueda tener poder, el suyo no le permite perpetuarse a su gusto en el. Este es un ejemplo para otros países, en especial para su vecino Venezuela, que a pesar de la voluntad del pueblo o del deseo de un mandatario, la Constitución no es un caucho que se estira a voluntad del que lo maneja. La mayoría de los colombianos querían un tercer periodo de Uribe, pero hacerlo era ir más allá de la Constitución y como dijo el fallo de la Corte, el hacerlo era sustituir la Carta Magna. Álvaro Uribe ha sido sin dudas uno de los mejores mandatarios, si no el mejor, en la historia de Colombia. Fue elegido en un momento crucial para la democracia cuando las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, habían ganado poder y tenían atemorizada a la población. Uribe con su mensaje de “mano dura, corazón abierto” impuso su política de seguridad democrática que le devolvió al país un poco de tranquilidad, arrinconó a la guerrilla con importantes bajas, y les brindó confianza a los inversionistas locales y extranjeros. Uribe deja a un mejor país, puede que siga el nivel de pobreza, los problemas sociales, pero la delincuencia, el secuestro han bajado, la esperanza regresó y con ella las oportunidades de trabajo y de negocios en el país. Hoy, Colombia tiene un mejor ambiente para los inversionistas y así lo dicen las calificadoras de riesgo. La gente puede salir los fines de semana festivos por carretera, cosa que hace 10 años era una osadía casi suicida. Uribe es un hombre trabajador como buen ‘paisa’, nadie le niega todas las horas de trabajo que ha entregado al país, pero pensar en un tercer periodo era ir en contra de la Constitución. Aunque todos imaginábamos que si la Corte hubiera decidido por el referendo, él se hubiera presentado como candidato, aunque nunca lo dijo abiertamente. Y quizás esa posición era para mantener cohesionada la coalición de partidos y movimientos que lo llevaron al poder de cara a las elecciones del 14 de marzo. Hoy, sin Uribe el panorama es completamente diferente, todo el país espera ahora el guiño del presidente, para establecer quién será su heredero. Y la gran incógnita es saber si el pueblo que quería que Uribe continuara votará por el “elegido”. Muchas personas creen que los votos de Uribe no son endosables y que la gente votaba por Uribe y no por un “remedo” de Uribe. Los dos candidatos con mayor opción de continuar con las banderas uribistas son los ex ministros, Juan Manuel Santos, que se anotó éxitos como el rescate de Ingrid Betancourt y la muerte de Raúl Reyes hace dos años en territorio ecuatoriano, y Andrés Felipe Arias, llamado “uribito”, precandidato del Partido Conservador y cuyo lema de campaña es muy diciente, “Arias, el del presidente”. Uno de ellos dos será el “elegido” y ya se habla de una posible unión entre los dos para que corran en una fórmula presidencial que le de confianza a los colombianos que las políticas de la “seguridad democrática” se mantendrán como las delineó el presidente. Esta será la elección más interesante de la historia de Colombia, siete candidatos por ahora, que en tres meses deberán conquistar a un país, ninguno con la fuerza para poder ganar en una primera vuelta, lo que hará todavía más interesante la segunda que, seguramente será entre un uribista y un candidato de oposición o de centro. Un Partido Conservador que deberá decidir básicamente entre dos opciones, Arias, “uribito” salpicado por un escándalo de corrupción con subsidios otorgados durante su ministerio y la ex embajadora en Londres, Noemí Sanín, distanciada del presidente en los últimos días; Juan Manuel Santos que será el candidato del Partido de la U; Rafael Pardo del otrora poderoso Partido Liberal; Gustavo Petro, antiuribista, del partido de izquierda Polo Democrático; Germán Vargas Lleras, de Cambio Radical, alejado de Uribe por el tema de la reelección; el candidato que resulte ganador en la consulta del Partido Verde entre los ex alcaldes de Bogotá, Lucho Garzón, Antanas Mockus y Enrique Peñalosa, y finalmente Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín que está segundo en las encuestas detrás de Santos, y quien se ha mantenido callado, fórmula que le ha dado resultado. Uribe le quitó a los partidos tradicionales la hegemonía, por eso hoy son siete fuerzas políticas que necesitan hacer coaliciones para poder imponerse y esto es lo que hace que la contienda en Colombia sea para alquilar balcón. Giancarlo, el Jefe quiere dejar doble interlineado (espacio) antes de iniciar este párrafo Y a propósito de las elecciones en Colombia, el 14 de marzo no solo será la consulta de los partidos Conservador y Verde, ese día se eligen senadores y representantes, entre otros, y desde luego entre los representantes se elige el de los colombianos residentes fuera de Colombia. Desde hace 8 años, los casi 5 millones de colombianos que viven fuera de su patria votan para la elección por un periodo de 4 años a su representante. Los dos representantes anteriores no han colmado las expectativas, por eso este año la comunidad debe analizar más para poder elegir a alguien que de verdad pueda llevar al Congreso las inquietudes de toda la comunidad fuera del país. Como ustedes pudieron leer en la edición de 7DÍAS de la semana pasada, hay 27 candidatos, por 11 fuerzas políticas en un sistema confuso que no les permite a los votantes hacer una evaluación objetiva. El candidato del partido del presidente, es decir el Partido de la U, Jaime Buenahora, ex cónsul en Nueva York, es quizás el de mejor preparación para el cargo, sin embargo, no le ha interesado la zona y ni la ha visitado ni ha enviado información. Hay periodistas como Fernando Garavito, súper crítico del gobierno que se presenta por el Polo Democrático y Hernando Piñeros que hiciera campaña en el pasado por Uribe y que hoy lo hace por Sergio Fajardo. Piñeros recorrió las calles de Tampa pidiendo votos y tiene una idea interesante, organizar un partido político con los colombianos en Estados Unidos, para poder presentar listas no solo para el Congreso sino para el Senado. Y los candidatos del Movimiento MIRA. MIRA es sin lugar a dudas la única fuerza política colombiana con una infraestructura seria en los Estados Unidos. Ellos se han preocupado por acercarse a los colombianos y conocer sus necesidades y si ganan la elección lo tienen merecido, sin embargo, de su candidato William Ocaña, que reside en Panamá, poco sabemos y el candidato que todos conocen y que ha visitado nuestra área en un par de ocasiones, Jorge Muñoz, elegido héroe de CNN en 2009, es el segundo reglón y de ganar su lista solo llegaría al Congreso si existiera un arreglo político para tal efecto, cosa que parece poco probable. De los demás candidatos se sabe poco, así que los invitamos a investigar sobre cada uno de los 27 y elegir al que tenga las mejores propuestas para la comunidad. Ya en dos oportunidades nos hemos equivocado y el candidato elegido no ha cumplido con las expectativas, así que la tercera debe ser la vencida. |
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