En menos de 48 horas tuve la oportunidad de votar en las elecciones legislativas de Colombia y en las especiales en Estados Unidos. Por primera vez ejercí mi derecho como ciudadano de este país en una elección, a simple vista insignificante, pero que decidía el futuro de la educación de las escuelas del condado Sarasota. Dos elecciones diferentes, una muy sencilla que solo era rellenar un óvalo entre un si y un no y otra, la más compleja que he visto en mi vida, que requería un folleto para ver un sinnúmero de candidatos para diferentes instancias por diferentes partidos, en lo que parecía un álbum de figuritas de esos que saca Panini para el Mundial de Fútbol. Si la abstención en Colombia fue cercana al 50 por ciento, en los Estados Unidos fue muy superior merced a la falta de información y a la complejidad del proceso. La democracia debe ser sencilla, hemos visto casos como las famosas boletas mariposa de la elección del 2000 en una arcaica demostración del sistema electoral que usábamos hasta principios del siglo. Hoy, sistemas de votación más modernos con escáneres y máquinas de pantalla táctil, han agilizado el proceso pero también demuestran la fragilidad del mismo frente a una tecnología que puede fallar. El sistema usado en las elecciones de Colombia, tradicional, falló pues no solo impidió que la gente pudiera identificar a sus candidatos, sino que la Registraduría Nacional de ese país no pudo ofrecer los resultados a tiempo como acostumbraba y aún hoy al cierre de esta edición muchos de los cargos no se pueden confirmar por no haberse terminado el conteo. La falta de información es por lo general el principal enemigo del votante. Tanto para las elecciones de Colombia como para el referendo en Sarasota, 7DÍAS fue el único medio local que cumplió con su labor de informar a la comunidad, ilustrando en el caso de la elección para los colombianos el complejo proceso, pero esta labor debe ser de las autoridades en Colombia que parece se han olvidado que viven nacionales de su país en esta zona. El Consulado colombiano en Miami no informó a la comunidad sobre las elecciones en una clara muestra de lo poco que le importa la misma. Por eso era importante la participación para decir que los colombianos de la Bahía de Tampa, existen. Lo cierto es que esta semana voté dos veces, cosa que pocas veces pasa legalmente. |
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