El Censo 2010 llegó a la etapa decisiva, en nuestras áreas la participación sigue baja aunque cercana al promedio nacional, pero las cifras extraoficiales muestran que los hispanos estamos devolviendo el formulario en mayor número que hace 10 años. La verdad solo la sabremos cuando salgan los resultados y seguramente a pesar de los esfuerzos, los números no serán desafortunadamente la realidad. Hay mucha gente que no se ha dado cuenta de la importancia del Censo, de los beneficios que representa saber cuántas personas vivimos en este país. No solamente los indocumentados, hispanos legales y americanos también se olvidan de llenar la forma, no se interesan o piensan que hacerlo no les va a representar nada en sus vidas. La semana pasada publicamos un nuevo artículo sobre el Censo y en las entrevistas a personas de la comunidad vimos que algunos no lo han recibido, otros no lo habían devuelto y otros ni sabían si les había llegado o no. Y así es, entre tanta correspondencia que llega llena de promociones y cupones, el sobre del Censo 2010 puede pasar desapercibido. A mí por ejemplo me pasó, aunque estaba pendiente del mismo, llegó a casa y solo unos días después buscando en la correspondencia lo descubrí justo el día anterior al día de Censo. Llenarlo no presenta ninguna excusa, no es algo que deba esperar para hacerlo, no hay información confidencial sensible ni se trata de un examen de conocimientos que implique tomarse más del tiempo calculado de 10 minutos. Algunos medios de la Bahía de Tampa nos unimos para diseminar la voz y es responsabilidad de nosotros difundir la información, pero es la de todos llenar la forma y remitirla. Cuando la gente me preguntaba por qué debo de hacerlo, la repuesta es muy sencilla, si no sabemos cuántos somos, cómo va el gobierno a destinar recursos a nuestras ciudades, condados o estados apropiadamente. La agencia de publicidad Rumbo, realizó la campaña de la Asociación de Medios Hispanos de la Bahía de Tampa y desarrolló un comercial de televisión donde unos niños juegan a la silla musical y al terminar la música una niña se queda sin silla. El mensaje es excelente, eso es lo que pasa cuando no sabemos cuántos somos, que los recursos que nos asignan nos pueden dejar sin cupo para participar o tener acceso a la educación, la salud o los servicios. Es como invitar a la casa a comer a 4 amigos y que lleguen 8, la comida no va a alcanzar. Esta no es una encuesta para descubrir si somos o no legales, el propósito es saber quiénes somos y así poder aproximarnos a las comunidades en mejor forma. Responder el Censo 2010 es obligatorio y si alguien espera ser legalizado debe empezar por actuar como tal. Hay personas que han querido boicotear el Censo por diferentes razones, algunas de buena fe incluso, pero antes de escribir este editorial recibí una comunicación de una entidad que prefiero no mencionar para no hacerle propaganda, que pide divulgar la información para que la gente llame a los congresistas buscando que se pase una ley para usar el Censo 2010 para deportar a los inmigrantes indocumentados. La verdad que esto solo busca crear miedo, porque los formularios del Censo están en la calle, muchos ya fueron devueltos, no hay ninguna pregunta que determine el estatus legal o no de la persona, así que no hay manera de censar a los ilegales. Absurdo pensar que se promueva una ley para hacer algo que, uno, es inconstitucional y dos que ya en este Censo no se puede hacer a estas alturas, pero el verdadero propósito es sembrar dudas, miedo y fomentar el odio por los inmigrantes indocumentados de cara a una reforma. Lamentablemente, hay personas interesadas en ello como candidatos oportunistas pidiendo lo mismo. La única forma de derrotar al miedo es enfrentarlo, así que llene el Censo, y hágase contar para que así nos tomen en cuenta. |
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