No había terminado la jueza Susan Bolton de bloquear algunos apartes de la ley de Arizona SB1070 cuando ya las voces de algunos políticos se levantaban para iniciar un nuevo ataque en esta guerra contra la inmigración. Desde hace ya unos meses el rumor estaba en el ambiente pero fue solo al ver que la ley no sería ejecutada como se pensaba, que los políticos, en su mayoría republicanos, se lanzaron con nuevo argumento, los hijos de “ilegales” nacidos en suelo americano no deben tener la ciudadanía americana. La razón, cualquiera, lo importante era seguir alentando el miedo entre la población. El argumento de políticos como Russell Pearce, el padre de la SB1070, o el senador Lindsey Graham es que la enmienda 14 a la Constitución, es inconstitucional. Parece incomprensible, pero según ellos esta enmienda adoptada en 1868 después de la guerra civil, no acoge a los inmigrantes indocumentados y por tal motivo se debe derogar o modificar. Suena fácil decir que hay que quitarle la nacionalidad a alguien o hay que cambiar la Constitución porque desde hace 142 años está mal redactada, lo difícil es realmente tener la voluntad de hacerlo, pero como todo en el tema de inmigración, se hace para sembrar miedo y generar odio. El partido republicano está decidido a perder los votos de la comunidad hispana, los esfuerzos que hacen algunos de sus políticos son muy grandes y más temprano que tarde lo van a lograr, van a lograr que las nuevas generaciones de hispanos no voten por ellos. Yo no votaría por un partido que quiere quitarme mi ciudadanía porque mi padre sin documentos decidió que yo naciera acá. Si fuera así, qué culpa tendría yo de haber nacido en Estados Unidos, hablar inglés, ser ciudadano y ahora que le digan a uno que es de “Marte” porque sus padres no tenían un documento válido para estar en este país el día de mi nacimiento. ¿Absurdo verdad? Más de la mitad de los “bebés anclas” como los llaman los que atacan a los inmigrantes, nacen de mujeres indocumentadas, el otro 50 por ciento son inmigrantes legales que deciden que sus hijos nazcan acá en los mejores hospitales para darles una nacionalidad que ellos quisieron tener. La mayoría de ellos son personas adineradas. No son mujeres “ilegales” que quieren que sus hijos se conviertan en ciudadanos para que 22 años más tarde las legalicen a ellas. El problema no es por un puñado de bebés que nacen de mujeres sin documentos, es simplemente una excusa para atacar a la inmigración, un paso más de esa campaña iniciada hace unos años para sacar del país a los millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos. Es una campaña bien orquestada lamentablemente proveniente de un sector político que lo único que quiere es quitarle participación a una comunidad a la que ve como un verdadero peligro. En el artículo de la semana pasada de Beatriz Paniego Béjar sobre el poder de los inmigrantes, se conocieron los números de los aportes de los mismos a la economía del estado en materia de impuestos, esas cifras no las conocíamos, solo escuchábamos un lado de la historia, los estudios de Heritage Foundation hablando de lo que cuesta un inmigrante, solo se escuchan las historias de los inmigrantes que no pagan impuestos, solo se escuchan las frases que los inmigrantes vienen a quitarnos los trabajos y ahora que los inmigrantes vienen a tener niños, como si se tratase de una “fábrica de americanos” que están montando en la frontera Sur. Oía a Newt Gingrich, una de las voces más escuchadas del partido republicano, hablar que Estados Unidos es el único país del mundo en dar la ciudadanía a los nacidos en su territorio, lo decía con tal convicción como la de Colin Powell hablando de las armas de destrucción masiva que tenían detectadas en Irak antes de iniciar la invasión. Gingrich estaba “vendiendo” un concepto a millones de ingenuos que lo estaban viendo en Fox Network, pero lo cierto es que muchos países tienen como política otorgar la ciudadanía a todo aquel que nace en su territorio. Hay países como España que el año anterior ofreció la ciudadanía a los nietos de españoles que llegaron a América durante la guerra civil. Incluso se han visto casos de bebés que reciben una nacionalidad porque nacieron en un avión que sobrevolaba el espacio aéreo de una nación. El cambio a la enmienda 14 es un tema inminentemente político, argumentos de candidatos que ven en peligro sus curules y quieren iniciar una cruzada contra la inmigración que les reditúe en la urnas sus escasas cualidades como servidores públicos. Estos son los verdaderos ladrones de la ciudadanía, aquellos que a las malas les quieren quitar un derecho otorgado hace casi siglo y medio a millones de personas que han nacido en esta gran nación, cuál será el siguiente paso, ¿quitarles la ciudadanía a los puertorriqueños porque oficialmente no son un estado? Cualquier cosa podemos esperar en este régimen del miedo que están decididos en sembrar. |
|








