Después de las elecciones primarias de los partidos Republicano y Demócrata a la gobernación, quedan definidos los dos candidatos para la contienda electoral de noviembre. La gran pregunta es: ¿a quién apoyará la comunidad hispana? El ahora candidato republicano Rick Scott, no cuenta con el aprecio del partido, la dura contienda contra el candidato, llamemos oficial, Bill McCollum, dejó un sabor agridulce a muchos de los republicanos. El mismo McCollum no se ha decidido a apoyarlo y hay quienes dicen que el Fiscal General se mantendrá al margen de esta elección para no tener que acompañar en la campaña a un personaje que tanto criticó y del cual tanta crítica recibió. Scott ganó por los 50 millones que sacó de su bolsillo para esta campaña, ahora recibirá fondos del partido y seguramente le quedará una reserva personal para hacer una campaña contra la candidata demócrata Alex Sink, similar a la de las primarias. Pero Scott no tiene y muy difícil tendrá, el apoyo de la comunidad hispana. Sus anuncios publicitarios frecuentes atacaban a los inmigrantes ilegales y su postura recia para implementar una Ley al estilo de la de Arizona lo aleja de ser un candidato popular entre nuestra población. Otra gran pregunta es si recibirá el apoyo de candidatos hispanos como Ileana Ross o el congresista Díaz Balart, conocidos por su apoyo incondicional a la reforma migratoria y duros críticos de la Ley de Arizona. ¿Qué pasará con Jeb Bush, otro defensor de los inmigrantes que estaba apoyando a McCollum, apoyará a Scott? Rick Scott es de esos personajes que por su oscuro pasado y por sus políticas nadie quiere estar relacionado con él. Ganó simplemente por el dinero que invirtió, porque se convirtió en el principal anunciante de los canales de televisión en la Florida y porque la campaña sucia que realizó le dio resultado. Hoy la gente conoce su cara, no sabe muy bien si es el entrenador de un equipo de fútbol o un candidato, pero lo conocen, y la suciedad que lanzó en la campaña contra su contrincante fue suficiente para ganarle a la maquinaria política del partido. Un día después de convertirse en el nominado del partido, Scott había reciclado sus anuncios y ya estaba atacando de la misma forma a Sink, buscando ganar con la misma fórmula con la que derrotó a McCollum. Dudo mucho que los republicanos hispanos se decidan a votar por Scott, porque por encima de la política hay muchas personas que tienen ética y no le darán su voto a alguien que quiere hacer de la Florida un campo de discriminación contra nuestra comunidad. El problema es que de Alex Sink sabemos poco, solo que es una excelente administradora, capaz y seria, pero en materia de temas como el de inmigración, la creación de empleo y la educación, no sabemos nada. Quedan unos meses para analizar a los candidatos y sus políticas y decidir lo mejor para nuestra comunidad, nuestras familias y nuestro estado. Por ahora es muy triste ver que sea el dinero el que elija candidatos, al paso que vamos, para elegir gobernador o presidente tendremos que ver primero la lista de Forbes de los hombres más ricos. |
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