Quantcast 7dias.us7dias.us
Mayo 22, 2012,
Consejos para el Consumidor
HDN TV
BUEN VIVIR
REVISTA LA GUIA
inicio
yahoo
rss
Columna

Publicado el 02-03-2011   enviar imprimir
Digg this   Del.icio.us     Google   NetScape   Furl
Tamaño del texto Menos Texto Mas texto
LUIS EDUARDO BARÓN

El futuro es ahora

LUIS EDUARDO BARÓN
Los matrimonios “diferentes”

<< Anterior | Siguiente >>

Después de escuchar el discurso del presidente la semana pasada sobre el estado de la Unión, la pregunta obligada es qué debemos hacer para que las ideas del presidente se hagan realidad.
Leía en el nuevo libro de Andrés Oppenheimer, ¡Basta de Historias!, una frase que me impactó mucho. El columnista de 7DÍAS y del Miami Herald entrevistó a Bill Gates y al preguntarle sobre la clave de su éxito, el hombre más rico de Estados Unidos le dijo, “humildad”. Gates, cuya fortuna sobrepasa los 53 billones de dólares le dijo a Oppenheimer que su éxito estaba basado en ser humilde. Y esta es la lección que recoge el periodista y escritor argentino. Los países que más están avanzando son los países humildes.
Muchos criticaron el discurso de Obama, no es raro que lo hagan, porque en él reconoció algunas de las debilidades del país y ponderó a otras naciones. Ese es un pecado para algunos, que en forma prepotente, siguen pensando que estaremos a la cabeza del mundo eternamente y no se dan cuenta que por falta de humildad estamos perdiendo ese liderazgo.
Si China, Corea del Sur, Singapur, India y otros países están avanzando a ritmos más acelerados que el nuestro, es simple y llanamente porque son países que reconocieron que había otros mejores y decidieron trabajar para igualarlos.
Esta es la clave del éxito para Gates, para China y para cualquier persona que quiera ser la mejor, saber que todos los días se debe aprender de otros, que la vida es un mejoramiento continuo porque el mundo sufre un cambio permanente.
Fue esa “competencia” con la Unión Soviética la que nos hizo mejorar y es esa misma competencia la que nos obligará a cambiar.
Estados Unidos será un mejor país si nos damos cuenta de ello, nadie dice que no seamos el país más importante y desarrollado del planeta, pero si no cambiamos, esa primacía se va a perder.
Para Oppenheimer, Latinoamérica y Estados Unidos están atados al pasado, estamos más preocupados por nuestros héroes de nuestra independencia que por los visionarios del mañana. No estamos invirtiendo en desarrollo, en educación. Mientras nuestros billetes hacen homenaje a Jefferson, Hidalgo o Simón Bolívar, en Singapur son los centros educativos los protagonistas de la moneda nacional.
Mientras en los países asiáticos los niños han aumentado el número de días y horas que asisten a la escuela en los últimos diez años, en los nuestros ese número ha
disminuido considerablemente. No sé si usted recuerda que cuando era pequeño las jornadas escolares eran más largas, ahora mis hijos llegan de la escuela a las 2 de la tarde mientras los niños chinos lo hacen a las 6. En Argentina los niños estudian 100 días menos que en India. Y hay países que se han inventado vacaciones intermedias o spring breaks para que los muchachos descansen de sus ya extenuantes jornadas de 30 horas semanales.
Los niños asiáticos no son más inteligentes que los nuestros, simplemente estudian más y como consecuencia tienen mayor preparación. Como decía el presidente Obama, los maestros deben ser nuestros héroes porque son ellos los que están formando nuestro futuro.
Ser humildes no nos va a quitar nada, ver que hay otras naciones que tienen mejores sistemas educativos, de transporte, de salud, no nos hace menos, lo que nos perjudica es saber que hay cosas que otros hacen mejor y nosotros acá no hacemos nada para mejorarlas.
Al presidente Obama le ha podido faltar liderazgo, pero es un presidente que tiene visión, que piensa en un país mejor para nuestros hijos y nuestros nietos. Y para lograrlo debemos reconocer que tenemos que hacer las cosas mejor. Que el futuro es ahora, que los cambios hay que hacerlos ahora.
La gente piensa que si alguien critica es que no quiere a Estados Unidos, que si alguien pondera lo bueno de otros le dicen que se vaya para allá. No, todo lo contrario, si alguien critica es porque quiere lo mejor para el país. El que piensa que el país debe seguir por el rumbo que va es quien le hace daño al país. Es el que está encerrado como una ostra pensando que el planeta es el mismo de hace 10 ó 15 ó 20 años. Es el que se quedó pensando que en la India solo hay pobreza o que China es un país comunista como Cuba.
No podemos estar atados al pasado, no podemos dejar que sean los dinosaurios los que impongan lo que se debe hacer en Estados Unidos, el mundo está cambiando a pasos agigantados y como dice el presidente, Barack Obama, Estados Unidos debe ser el protagonista de esos cambios.
Le recomiendo el libro de Oppenheimer ¡Basta de Historias!, en él encontrará una mejor visión de lo que debemos hacer para seguir siendo protagonistas y no pasar a ser espectadores.

<< Anterior | Siguiente >>