Con el anuncio del presidente Barack Obama de buscar su reelección, comienza oficialmente la campaña presidencial del 2012. Antes de terminar el mes, Sarah Palin hará público si anuncio de correr como candidata a la nominación republicana, y ya figuras de ese partido como Donald Trump, Tim Pawlenty que fue el primero en hacerlo, Mike Huckabee, Newt Gingrich y el favorito Mitt Romney se aprestan a unirse al grupo que peleará por enfrentarse al presidente el próximo año. Si las elecciones fueran hoy, el presidente les ganaría a todos los posibles precandidatos según las encuestas. A pesar de la economía, a pesar de la baja popularidad, a pesar de su falta de acción en varios temas, el presidente mantiene su favoritismo ante los candidatos de oposición, por ahora. Los hispanos representan el 16 por ciento de la población y se espera que para el 2012, 10 millones de votantes hispanos se hagan presentes en las urnas. Obama tuvo el respaldo del 70 por ciento del electorado latino, pero no es seguro que este porcentaje se mantenga. Tampoco sueñen los republicanos que los votos hispanos se irán para ellos, más sabiendo que todos los precandidatos apoyan las medidas en contra de los inmigrantes indocumentados. Los hispanos en su gran mayoría no votarán por el partido que ha promovido la mayoría de las leyes antiinmigrantes en los diferentes estados, que ha promovido quitarle la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados, el partido que se ha opuesto al ‘Dream Act’, el mismo que tiene en su plan programático no apoyar iniciativas para legalizar a los indocumentados, el mismo cuyo líder en la Cámara de Representantes no quiso ser el anfitrión de los actos del 5 de mayo que deben realizarse en pocas semanas. El problema para el presidente es que tampoco van a apoyar a una administración que se quedó paralizada en los temas de la reforma migratoria, que aumentó las deportaciones y que no ha cumplido sus promesas de campaña. Obama tiene mucho por hacer si quiere ganar su reelección, mejorar la economía, aumentar los trabajos, ponerse al frente de los problemas más importantes del país y si quiere el voto latino, cumplir con impulsar una reforma. Seguramente el presidente cambiará de fórmula presidencial, aunque no es habitual hacerlo, el vicepresidente Joe Biden es más lo que quita que lo que agrega y en esta elección, contrario a lo ocurrido en el 2008, Obama necesita ganar por algún lado lo que ha perdido. Sería una buena oportunidad para él escoger a un hispano, por ejemplo el alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, el exgobernador Bill Richardson o alguna figura nueva que le pueda ayudar a conservar el voto hispano. Si yo fuera Obama, cambiaría a Biden y escogería a Michael Bloomberg, una figura independiente que complementaría la fórmula, lo que sí no haría por nada del mundo sería conservar a Biden en una contienda tan reñida como será la del próximo año. Por el lado republicano, la convención de Tampa en el verano del 2012, deberá proclamar a una figura que logre unir al partido. La derecha está haciendo estragos en los republicanos y hoy, tres años después, el más extremo de los precandidatos del 2008, Mitt Romney, se ve como el más moderado en la actualidad. El Tea Party ha radicalizado la retórica y hoy entre más a la derecha mejor. No todos los republicanos comparten esa nueva ideología partidista. Y ese va a ser el gran reto del partido. Hay figuras como el gobernador Bobby Jindal, el mismo exgobernador Jeb Bush, más moderados, que desde ya se convierten en alternativas vicepresidenciales, pero la mejor carta republicana para la vicepresidencia a un año y medio de la elección es, Marco Rubio, una figura joven, carismática, de la derecha e hispano. Rubio aunque se opone a toda medida a favor de los inmigrantes indocumentados, se opone al ‘Dream Act’, es de origen hispano, habla español y arrastra una votación que ningún otro candidato del partido podría lograr dentro de la comunidad hispana. Comenzó la campaña, comenzó el viacrucis, porque seguro que los inmigrantes serán los chivos expiatorios y los ataques a la comunidad harán más daño que el que se ha hecho hasta la fecha. |
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