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Publicado el 05-20-2011   enviar imprimir
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LUIS EDUARDO BARÓN

¿Quién está recogiendo las cosechas?

LUIS EDUARDO BARÓN
Los matrimonios “diferentes”

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Los letreros de $5 por todo lo que puedan recoger, cuelgan de las cercas en los cultivos de Manatee, De Soto, Hardee y otros condados aledaños. Este año, no vinieron los trabajadores a recoger las cosechas, algunas se han perdido y los granjeros prefieren que alguien las lleve a su casa por uno o cinco dólares a que se pudran.
Esta situación se viene presentando en los últimos años y se ha ido agravando desde que comenzó la ola antiimigrante. Ya las famosas naranjas Valencia del centro del estado, no se están cultivando como antes, ahora llegan de Brasil y de Costa Rica. Y lo mismo pasará con el tomate, las fresas y los cultivos que caracterizaban la región. Las grandes productoras como Tropicana importarán la fruta de varios destinos, mientras aquí se quedan en los árboles millones de cítricos por falta de alguien que los baje. Los cultivadores se resignarán a usar sus campos para otros menesteres.
La economía del estado está cambiando y eso lo sabemos, la falta de mano de obra es una realidad y la falta de leyes que permitan traer trabajadores para recoger las siembras, tarde o temprano acabará con ella. Por muchos años, esa situación de esclavitud en la que han vivido los trabajadores agrícolas era soportada por la necesidad de ganarse un sustento, pero desde que empezaron las medidas en contra de los mismos, muchos han preferido cambiar de actividad o no regresar a zonas donde tienen un riesgo que no vale la pena correr.
La necesidad de una reforma que les permita a los empresarios contratar trabajadores temporales de acuerdo con las temporadas, ha originado una serie de iniciativas estatales en contravía de la ley federal. Estas leyes de los estados usadas más como medida de presión, están logrando el objetivo de ahuyentar a los inmigrantes, pero igual están cambiando el panorama económico exportando trabajos a otros países y limitando el papel de las empresas a simples intermediarias.
Estados Unidos ha ido perdiendo liderazgo porque se nos olvidó producir, nos volvimos intermediarios y jugadores en la bolsa, se nos olvidó que en la creación de empresas está el futuro de nuestra economía. De las pocas cosas que no habíamos “exportado” su producción estaba el agro, pero ahora preferiremos que las siembras se hagan en otros países y que nos volvamos importadores.
Ya la etiqueta de Made USA, que fuera un icono en la
época de los años 60, se ha visto reemplazada por Made in China, Taiwan, Thailand, etc. Ahora las jugosas naranjas Valencia de nuestros campos no dirán “cultivadas en la Florida” y el jugo Tropicana que tomemos tendrá “sabor” brasileño.
Seguimos fortaleciendo otras economías y debilitando la nuestra. Muchas personas están preocupadas porque los trabajadores indocumentados les están “quitando” sus trabajos, pero prefieren que esos trabajos se vayan al otro lado del mundo, pagar más por los productos, e ir entregando nuestra economía, que en buscar una solución para fortalecer nuestros campos.
Estados Unidos se está recuperando de la crisis, pese a muchos que quieren lo contrario, vamos a necesitar más mano de obra una vez se recuperen las compañías, vamos a necesitar crear más empresas, y es necesario aprender de los errores cometidos en el pasado para establecer nuevas políticas de inmigración, nuevos mecanismos para hacerlas cumplir y un proceso más expedito para ayudar a las empresas a conseguir trabajadores sin un proceso burocrático y complicado.
Necesitamos una política de cuotas migratorias como existe en otros países, medidas que permiten abrir la puerta a los trabajadores que se requieren dependiendo del perfil que se necesite y en el número que se requiera, pero por encima de todo, necesitamos “jugar limpio” y cumplir la ley, porque estamos como estamos porque se nos olvidó que este es un país de leyes y creemos que solo se deben cumplir del lado Sur de la frontera.
Por ahora debemos acostumbrarnos a que en poco tiempo las fresas no serán de Plant City sino de la sabana de Bogotá, el tomate lo recogerán manos mexicanas, pero en México, al igual que el pepino cohombro y otros cultivos más.
Creo que ya es hora de estar cavilando en solucionar nuestras leyes sin estar pensando en política, sino más bien en la gente que es al final la que importa.

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