La semana pasada la Corte Suprema de los Estados Unidos, el máximo organismo de la rama judicial del país, por decisión dividida 5 a 3, ratificó el uso del sistema E-Verify contenido en la polémica Ley estatal HB1070 de Arizona, incluso con el cierre, a negocios que contraten a inmigrantes indocumentados. Esta decisión, abre la puerta a la implementación de este sistema en los demás estados de la nación. De hecho, ya hay varios que han pasado leyes similares a la de Arizona y otros más están debatiendo en sus legislaturas medidas similares. La pregunta es qué tan malo es la aprobación del E-Verify. Hasta la fecha, toda la carga del problema migratorio estaba en los inmigrantes indocumentados, las aprobaciones de presupuesto para asegurar la frontera que derivaron en la construcción del “muro” en la frontera con México, la instalación de cámaras, la movilización de hombres de la Guardia Nacional, sumadas a las redadas, estaban dirigidas básicamente a controlar la inmigración y a perseguir a los indocumentados. Con el E-Verify, se pone presión a las empresas que los contratan y las obligan a verificar la documentación de sus trabajadores desestimulando su contratación. El E-Verify se ha atacado desde las organizaciones que abogan por los inmigrantes como un sistema imperfecto cuyos errores pueden afectar a millones de trabajadores legales. Sin embargo, el servicio de inmigración ha reportado que el sistema tiene un porcentaje de efectividad del 98 por ciento. ¿A quién creerle? ¿Sirve el E-Verify? A mi juicio y espero no equivocarme, el E-Verify puede convertirse en el mejor aliado en la búsqueda de una reforma inmigratoria. Su implementación seria puede lograr que las empresas dejen de asumir el papel pasivo que han tenido y presionen al gobierno o a los gobiernos estatales para tomar decisiones. El statu quo, solo ha beneficiado a quienes no quieren una solución definitiva para los 11 millones de indocumentados que viven en este país. Tanto de parte de quienes sacan provecho de la situación, como de los que defienden a los inmigrantes que a su manera viven de eso. Este estado de limbo en el que se vive sin una determinación federal con respecto a la inmigración, no beneficia a los inmigrantes indocumentados, solo posterga su agonía. Lo peor que nos puede pasar es seguir igual, viviendo sin una solución y quedando a la deriva de los intereses políticos que hoy atacan y mañana defienden a los inmigrantes dependiendo de su provecho electoral. Si el E-Verify se implementa, serán los empleadores los primeros en presionar a los políticos a actuar, a tomar una decisión y quizás entonces podremos ver una reforma inmigratoria. Mientras sigamos con el statu quo, no va a pasar nada, seguiremos igual, viendo deportaciones, viendo como la comunidad indocumentada sigue explotada, como se sigue jugando con ella, como se sigue usando para beneficio de los dos partidos, para beneficio de organizaciones comunitarias y de las mismas empresas. Solo cuando se cumplan las leyes en el país, vamos a tener la solución para los millones que viven en las sombras, con miedo, con zozobra. Yo prefiero un E-Verify imperfecto que obligue a un debate de la reforma inmigratoria, que nada, que seguir viviendo en este estado de “no pasa nada” que a muchos beneficia pero a otros los tiene viviendo en una “ruleta rusa” con el corazón en la boca, sabiendo que en cualquier momento pueden estar en el lugar equivocado a la hora equivocada y terminar deportados. Con E-Verify o sin él, lo que la comunidad debe seguir buscando es una solución definitiva a los miles de hermanos que con justicia merecen una solución. El domingo Perú escogerá El domingo son las elecciones en Perú y como diría el premio nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, Perú escogerá entre el cáncer o el Sida, él ya escogió a Humala, lo que no dijo es si era el cáncer o era el Sida, pero escogió. Vi el debate del domingo y me quedó la impresión que Ollanta Humala es un candidato impreciso en sus respuestas, con una política poco clara. Con Humala no se sabe si sus políticas serán del corte Chávez o del corte Lula, quiere renegociar el tratado de libre comercio con Estados Unidos, escribió un libro donde le daba estatus de beligerancia a Sendero Luminoso y pedía trato “decoroso” con ellos, su familia no ha dado muestra de cordura y la gran influencia de su padre es tan dañina como la influencia del padre de Keiko Fujimori. Vi con más carácter a Keiko el domingo, no se dejó amedrentar por Humala, respondió muy bien y trató de desmarcarse de las actuaciones de su padre. Son dos candidatos que dejan muchas dudas en el pueblo, pero son ellos dos los que definirán este domingo quién será el próximo presidente de Perú. El gran pecado de Fujimori es ser hija de Fujimori, pero yo recuerdo haber ido a Perú antes de su gobierno, ver cómo ocho personas se abalanzaron sobre mí para llevarme la maleta, salir por el centro de Lima que estaba literalmente tomada por vendedores ambulantes, un país con poco futuro; muy diferente al que estamos viendo hoy en día, el milagro latinoamericano, uno de los países con mayor calificación para inversión extranjera, un ejemplo en su manejo económico. Me asusta otro gobierno estilo Chávez, Correa o Evo en la región, gobiernos que son “expertos” en acabar con la riqueza. Otro gobierno populista no lo aguanta la región y menos en momentos en los que se está volviendo a ver un cambio de balance. Coincido con Vargas Llosa, Perú no tiene mucho de donde escoger, pero si ha de hacerlo, por favor que no busque otro Chávez como modelo. Con esta edición cumplimos los 9 años, 461 ediciones con ustedes. Gracias por todo el apoyo y entramos ya en nuestra cuenta para dos hitos importantes, nuestra edición 500, que será muy especial y los 10 años de 7DÍAS. Vienen cosas mejores en nuestras publicaciones, pero todo a su debido tiempo. Gracias por su fidelidad, su cariño y apoyo. |
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