Ya se despeja un poco más el horizonte del partido republicano cuando la mayoría de los precandidatos presidenciales han destapado sus cartas. La contienda presidencial del próximo año será una de las más interesantes de los últimos años. Un presidente que afronta muchas dificultades y que no se sabe aún si logrará resolverlas antes de la elección para asegurar su cargo y un partido de oposición que enfrenta una división interna, no reconocida. A casi año y medio de la elección, la baraja de candidatos en las filas republicanas es muy numerosa, y seguramente a medida que avancen los días hacia las primarias, la selección se reducirá y el panorama será más claro. A hoy y con lo que se sabe de candidatos, el más fuerte y el único que puede pelearle la elección al presidente es el exgobernador por Massachussets, Mit Romney. Romney fue hasta bien entrada la primaria, el favorito republicano en las pasadas elecciones, pero la sombra de Mike Huckabee dividió a sus simpatizantes y cogió fuerza la candidatura de un moderado como era en ese entonces John McCain. Romney era el candidato de derecha de los republicanos, hoy casi cuatro años después, aparece como uno de los más moderados del partido. La radicalización extrema ha hecho que candidatos como Newt Gingrich y los favoritos del Tea Party, Sarah Palin, Michele Backman, Chris Christie y el mismo Ron Paul, inclinen la balanza republicana a la derecha. Sin embargo, Romney no la tiene fácil, además de enfrentarse a los radicales del Partido del Té, deberá hacerlo ante Tim Palenti, exgobernador de Minesota otro de los carismáticos líderes republicanos con muchas posibilidades electorales, John Huntsman exgobernador de Utah, el exsenador de Pensilvania, Rick Santorum, y entre posibles candidatos como el siempre favorito, el alcalde Rudy Guilliani quien muy seguramente se decida, el gobernador de Texas, Rick Perry que lo está pensando y hasta el “Hombre de Hierro” el General David Petraeus al que quieren convencer que se lance. La elección del candidato republicano será violenta, una lucha interna muy fuerte que dejará a muchos regados por el camino y en el verano en Tampa se proclamará al que logre sobrevivir, lo cierto es que no sabemos si esa lucha feroz deje a un candidato republicano debilitado o por el contrario salga fortalecido de la batalla interna y con suficiente fuerza para pelear la presidencia. El presidente Obama no está en su mejor momento, pese al asesinato de Osama bin Laden, las encuestas siguen bajas y mientras la economía no muestre un repunte real, no subirá en las mismas. La ventaja que tiene es que podrá recoger fondos tranquilo, esperar que se destrocen sus adversarios y aprovechar esa situación para convencer al electorado sobre su reelección. Ya parece estar decidido por parte del partido republicano que el voto hispano no será vital en esta campaña, sus candidatos favoritos lo tienen muy claro, apelarán al voto de partido y se enfocarán en otras comunidades que pueden votar y serían más “rentables” a la hora de una decisión. Inmigración no será un tema importante teniendo otros como economía, trabajo, salud y educación, por encima en la lista. Así que hay que prepararnos para estas elecciones y la mejor manera es promoviendo que más personas se hagan ciudadanas y participen. No importa el partido por el que vayan a votar, ese es un tema de convicción personal, lo importante es que como comunidad, más personas puedan participar en las elecciones del 2012 y hacerles ver a los candidatos la importancia del voto hispano. Si ya es elegible para la ciudadanía, haga el esfuerzo y naturalícese. Si ya es ciudadano regístrese para votar y prepárese para participar activamente en la contienda electoral. Desde ya 7DÍAS hace el compromiso con sus lectores de promover la participación de todos en estas elecciones, así que los invitamos a escribirnos a: periodico@7dias.us con sugerencias sobre los temas que quisieran conocer sobre el proceso electoral. Esperamos sus ideas. Y Perú eligió Una de las más reñidas contiendas electorales dio como ganador al candidato nacionalista Ollanta Humala. Aunque existe el temor en parte de la población y la noticia afectó los mercados bursátiles, Humala no creemos va a desbaratar el plan económico trazado desde los gobiernos de Alberto Fujimori y de Alejandro Toledo. El peligro de Humala siempre ha sido su cercanía ideológica con el gobierno de Hugo Chávez y el interés desmedido de Chávez para reclutarlo en sus filas. Humala no será un Evo Morales, tampoco será un Lula Da Silva, mientras sea Humala, con eso estaremos contentos, que se mantenga independiente y tome decisiones en pro del Perú y de su gente y no se alinee con los amigos del presidente venezolano a la hora de votar en los organismos internacionales, todo Latinoamérica estará tranquila. De todos modos la elección de Ollanta Humala hace reflexionar sobre estos nuevos gobiernos de corte socialista mal entendido. La región ha ido girando hacia la izquierda y si pensábamos que la tendencia se había detenido con la elección de Piñera y Santos, la contienda electoral del domingo nos hace pensar que la tendencia es una realidad, que los pueblos se están cansando de la corrupción, de la inequidad y la injusticia y buscan en el discurso populista una solución. El socialismo bien entendido como fue el caso de Lula Da Silva que llevó a Brasil a convertirse en uno de los gigantes del desarrollo mundial, o el de los países europeos, no tiene por qué asustar a nadie, el susto es cuando llegan regímenes autoritarios como el de Venezuela con la idea de destruir la propiedad privada y destruir la riqueza. Ni Bolivia, ni Venezuela, ni Nicaragua ni el mismo Ecuador, están mejor ahora con sus actuales gobiernos que con los que tuvieron antes, por eso Humala debe escuchar muy bien a sus asesores y no desperdiciar la oportunidad de haber sido elegido para conducir el destino de uno de los países con mejor futuro en el área. |
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