Termina otro año y durante los 12 meses han paso muchas cosas, algunas para recordar otras para olvidar, pero así como las cosas pasan hay otras que no han sucedido en este 2011. Otro año más sin discutir el tema de la reforma inmigratoria prometida por el presidente Obama en sus días de campaña, otro año en el que no se habla del ‘Dream Act’ en el Congreso, otro año sin salir de la crisis económica, otro año sin cambios en Cuba. Este año hemos visto como siguen las deportaciones, los embargos hipotecarios, los abusos de los bancos, la terquedad de los legisladores republicanos, y las leyes antiinmigrantes. Este ha sido un año interesante, un año donde apareció una figura que no era preponderante en los años anteriores, quizás desde la guerra de Vietnam, ‘el manifestante’, el mismo que la revista Time escogiera como el personaje del año. Este año fue el año de la “primavera árabe” que logró cambiar gobiernos como el de Mubarak en Egipto o Gadafi en Libia. Este año el pueblo se hizo escuchar y logró lo que ejércitos y potencias no habían logrado, destronar a dictadores. El movimiento Ocupemos Wall Street, el de ‘los indignados’ es el mejor ejemplo de que el pueblo está cansado de los abusos de los poderosos, llámense, presidentes, generales, banqueros, gobierno o inversionistas. El abuso logró que se llenara la copa de muchos y que estos movimientos ciudadanos estén produciendo cambios otrora insospechados Este año volvieron los ataques, bueno, siguieron los ataques de los políticos en contra de los inmigrantes indocumentados, propuestas como el “Anchor Babies” para quitar la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados, leyes como las de Alabama y Georgia, medidas en condados y ciudades impulsadas por personas intolerantes que piensan que la mejor forma de solucionar el problema migratorio es aburriendo al inmigrante en lugar de hacerlo como se debe hacer en un país con leyes como este, aplicándolas. Se va el año sin soldados en Irak, sin el enemigo público número uno, Osama Bin Laden, sin Gadafi, sin Kim Jong-il, sin Alfonso Cano y sin otros que han atemorizado gente, que torturaron, mataron y sembraron la desgracia en este planeta. Se acaba el 2011 con una primaria republicana llena de sorpresas e incertidumbre, con candidatos que suben en las encuestas y desaparecen, con escándalos, con debilidad, falta de confianza por parte de algunos, que hacen presagiar unas elecciones muy complicadas para el partido de oposición. Se va el año con los problemas en Washington, con unos congresistas que perdieron la credibilidad del pueblo, con un presidente al que le han faltado pantalones para gobernar y un partido de oposición al que le ha sobrado egoísmo para no dejar gobernar. Se extingue el año con más pobres, más hispanos, un poco más de trabajos, pero sin la esperanza clara sobre un futuro que aún sigue nublado. El 2011 fue el año de las crisis, Grecia, Italia, España, Europa en general, un euro a punto de desaparecer, una crisis de la que solo algunos países, en especial los latinoamericanos, han salido ilesos. Se fueron este año muchos grandes, como Steve Jobs, Ted Kennedy, Elizabeth Taylor, Joe Frazier, Amy Winehouse, Seve Ballesteros, entre otros. Muchos murieron en desastres naturales como el terremoto en Japón, en accidentes aéreos y tantas otras desgracias, y en la más terrible de todas, la violencia ocasionada por los conflictos bélicos. Se va un año que pasó sin pena ni gloria, otro año que no pasó el año, pero que con su partida nos trae esperanza en que el 2012 sea un año mejor. La próxima semana no circulará 7DÍAS, volveremos el 6 de enero para celebrar el Día de Reyes. A todos nuestros lectores les deseamos una Feliz Navidad y Prosperidad en el año que comienza. ¡¡¡Un abrazo para todos!!! |
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