Quantcast 7dias.us7dias.us
Mayo 22, 2012,
Consejos para el Consumidor
HDN TV
BUEN VIVIR
REVISTA LA GUIA
inicio
yahoo
rss
Columna

Publicado el 07-22-2004   enviar imprimir
Digg this   Del.icio.us     Google   NetScape   Furl
Tamaño del texto Menos Texto Mas texto
LUIS EDUARDO BARÓN

¿Cómo se puede disfrutar de una verdadera Paz?

LUIS EDUARDO BARÓN
Los matrimonios “diferentes”
En este mundo de tanta conmoción y falta de tiempo para todas las cosas que queremos hacer, esta pregunta parece prácticamente inconcebible. Sin embargo, ¡es posible!

Existe una paz que sobrepasa todo entendimiento, es La Paz de Dios.

No se trata de personalidad o temperamento. Personas pueden tener diferentes personalidades o diferentes maneras de reaccionar. Algunos tienen caracteres herméticos, que pueden darnos la impresión de ser muy tranquilos. Otros pueden ser muy extrovertidos y parecen no tener mucha calma. Pero para ambas personas las circunstancias y vicisitudes de la vida les quitan la calma y paz interior.

Sin embargo, algunas personas confunden el tener paz, con estar neutros o indiferentes ante los problemas. No se trata de quedarnos quietos, cuando todo a nuestro alrededor sé esta cayendo. Se trata de que a pesar del caos que nos rodea en este mundo, y a pesar de cualquier acontecimiento terrorista, un verdadero pacifista es aquel que siempre está en medio del tumulto y la confusión, para traer la paz.

El verdadero reposo se consigue cuando finalmente rendimos nuestra voluntad finita, intercambiándola por la perfecta e infinita voluntad de Dios. Hasta que no sucede este intercambio de voluntades, no podremos experimentar verdadera Paz.

Dios nos ha dado el libre albedrío para discernir y decidir lo que más nos conviene. Esto incluye escoger lo bueno, que Él nos ofrece, por sobre todo lo malo a que tenemos acceso en este mundo. Gracias a esa libertad podremos escogerlo a Él, escoger Su Sabiduría, y el Fruto de Su Espíritu: Amor, gozo, paz, paciencia, bondad, amabilidad, fe, mansedumbre y auto-control. Todo esto será nuestro si le damos primordialmente importancia a Dios, permitiéndole que penetre en nosotros con Su ilimitada sabiduría. De lo contrario viviremos sumidos en temores o angustias, lo opuesto de la Paz.

Cuando finalmente, se nos agoten todos los recursos y no consigamos la verdadera paz, tal vez, entonces seremos capaces de parar nuestra desenfrenada carrera por la vida, y cambiar de rumbo, reconociendo que hay un ser superior, que simplemente nos quiere llenar de su amor, gozo y paz...

Si finalmente llegamos a esta conclusión, podremos manejar cualquier situación, no importa de qué se trate. Al decidir entregarle diariamente nuestra voluntad a ese Dios Padre, Él nos mantendrá en su regazo y nos albergará siempre bajo Su Paz.