Estoy leyendo algo sobre un episodio triste que ocurrió hace un mes y todavía es portada de revistas y tema de artículos o reuniones sociales. ¿Qué le pasó a Lina? Una mujer joven, bonita, inteligente y exitosa que decide quitarse la vida saltando desde una ventana de su apartamento ubicado en un sexto piso. Su carrera como reconocida modelo de productos y pasarela estaba en la cúspide y sus proyectos de empresaria aunque con altibajos tenían un prometedor futuro. En el amor pasaba por un momento complicado porque su segundo matrimonio -de solo 4 meses- estaba tambaleando… Todos enfrentamos situaciones que requieren madurez emocional. Retos en el trabajo, en el amor, en los negocios. Preocupantemente muchos jóvenes se dan por vencidos porque simplemente no saben manejar las dificultades. Conozco unas que entre más lindas, más inseguras e inconformes. Incluso algunas, siempre dependientes de un hombre, de un contrato, de una báscula…. El cuerpo no debe ser templo de obsesiones extremas. Debemos dedicarle tiempo -y darle valor- a la mente y al espíritu y querernos por lo que somos. Si nos ‘enfrascamos’ en lo que no tenemos estaremos toda la vida buscando y no necesariamente encontrando respuestas… Las razones de Lina Marulanda -quien justo antes de cumplir sus 30 años dijo adiós a la vida- nunca las conoceremos. En nuestro interior podemos cambiar y disfrutar del ahora. Si tu te sientes solo/a, cansado/a, incapaz de controlar ciertas situaciones cotidianas, busca ayuda. Los obstáculos no son el problema de la vida, el problema es pretender que siempre podemos sobrepasarlos solos. Además de Dios, la familia y los amigos, existen profesionales e instituciones especializadas en ayudarte a encontrar una salida. Los problemas son parte de vivir. Aprender a enfrentarlos nos mantiene lejos de los extremos que a la larga sólo dejan inquietudes, adicciones, culpas, penas y preguntas… ¿Hasta Cuándo? Confieso que al estar en la linda ceremonia de Primera Comunión de mi sobrina Andrea -en Colombia-, me dolió oír entre las peticiones de estas pequeñas, rezar por la liberación de los secuestrados y por los desplazados de la violencia. ¡Tan sólo tienen 8 años y ya manejan palabras y conceptos de alto calibre! Es el mismo dolor que siento al saber que en Cuba los niños son adoctrinados sin tener la oportunidad de ser libres; al saber que en México y Centroamérica cientos de ellos son expuestos a viajes peligrosos para cruzar “al otro lado” en busca de algo mejor. Tantos otros que en ciudades, trailers, municipios o cuartos escondidos son víctimas de violencia familiar y/o de maltrato físico, sexual o emocional. Muchos que tienen que dejar las aulas para salir a trabajar. Otros que, en algunos hogares de Estados Unidos crecen frente a un televisor, o con una ‘babysitter’ porque sus padres carecen de tiempo o de ganas para criarlos. En África mueren de hambre o sufren de Sida porque su madre se lo transmitió al nacer. En muchos de nuestros países no tienen la educación básica y el acceso a salud es un lujo. Inocentes criaturas que nacen con la carga de los pecados de otros y crecen víctimas de los excesos y de la escasez de oportunidades en un mundo que no es para nada dócil a sus ojos. ¿Frente a estos casos qué puedo hacer yo? Puedo dar buen ejemplo. Puedo denunciar los abusos. Puedo donar algo de dinero. Puedo rezar. Puedo dejarlo en manos de los gobernantes. Puedo apoyar una causa justa. Puedo comprar artículos que donen un porcentaje para ayudar a otros. Puedo llorar. Puedo crear conciencia entre mis conocidos. Puedo hacer la diferencia. Puedo ayudar al menos a uno de ellos. Puedo dar amor a mi alrededor… Abramos el corazón ante las injusticias que afectan a los niños del mundo. Hacernos los de la vista gorda, es la única opción que no se vale. Los niños tienen sus primeros 6 años para absorber todo, las cualidades y defectos que los identificarán como adultos… jugar, amar, sonreír, aprender, abrazar y besar deberían ser sus únicas preocupaciones. Hasta los 12 años -quizás 14- los podemos guiar y moldear, después será más díficil recuperar el tiempo perdido. Ese si que es un reto duro. Escríbeme tus comentarios a: pilar@7dias.us |
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