Como dice la canción, qué linda es esta vida… Me siento muy afortunada y feliz con un hombre que amo como es y que me ama como soy. No pido más... A mis amigas mamás, les recuerdo –en especial ahora que salí de cine– que… tranquilas, no están solas, y de vez en cuando se vale tomar un día libre sin sentimiento de culpa. Buscar espacios propios es absolutamente necesario para todo ser humano. Aunque nuestra vida cambie, no debemos olvidarnos de nosotros mismos. Nada malo con hacer planes por nuestra cuenta y con contratar niñera para inventarse un plan en pareja… ¡Súper! Y si ustedes son de los que decidieron que van a ser dos para siempre, tampoco deben caer en el error de pensar que tienen que estar pegados como chicle… Sea cual sea la vida que llevamos, escogimos o buscamos, somos por encima de todo seres individuales. Solos nacimos y solos moriremos. Casarse y/o tener hijos no es –aunque equivocadamente muchos confunden eso con amor– volverse esclavo del otro. Tampoco, convertirse en el más ‘intenso’ del planeta porque ese sí que es un baldado de agua fría para cualquier relación. Disfrutar de lo que uno vive hoy es ser feliz. Ya lo he dicho antes, no comprendo cómo se multiplican las historias de casados que añoran la soltería, de solteros desesperados que no ven la hora de casarse, de nuevas parejas haciendo ‘maromas’ con tal de tener 3 ó 4 hijos, y de matrimonios con 1 ó 2 hijos que ya no dan más y piden con carácter urgente ¡vacaciones! Esta columna fue de alguna forma inspirada en Sex and the City 2, la película romanticona y light que sobretodo nosotras las mujeres –y debo decir, algunos ‘machos’– hemos disfrutado. Chévere la moda, el reparto y los paisajes. Fui con unas amigas y nos reímos bastante, cuando salí, me sentí agradecida y de nuevo pensé: en la vida lo importante no son las páginas en blanco que faltan por escribir sino el capítulo que estamos protagonizando justo ahora. No se necesitan dos días libres a la semana, pero nos podemos dar la libertad de ir juntos a una fiesta y a veces llevar dos carros por si acaso… Si la rumba es latina, empieza tarde y dura una eternidad, yo tengo la opción de quedarme un rato más que él que –como buen americano– tiene suficiente con unas cuantas horas… Hay tiempo para todo. El tiempo juntos es realmente maravilloso y el tiempo solos es increíblemente valioso. Está bien tener –sin malas caras y sin actitudes negativas– espacios individuales para deportes, películas rosa, para escribir columnas o leer noticias. Normal. Antes de ser dos, tres o cuatro, fuimos uno. Somos uno y el error es pensar que debemos dejar de serlo –sin entrar en análisis bíblicos–. He ahí el secreto de la convivencia y de las relaciones (de pareja o familiares) felices y duraderas. Ahh… y un último consejo a los hombres, ni se les ocurra “salir” del regalo de aniversario con un televisor plano espectacular y de excelente calidad... Si el anillo no está en el presupuesto o no pertenece a la lista de preferencias (aunque no lo crean, no todas queremos joyas), sean creativos y busquen algo que llegue al corazón de ellas…. ¡Eso sí que mantiene la relación viva! Es un poco tarde, y tan pronto llegué de ver la película me senté a escribir. Creo que a estas alturas él disfruta tanto como yo del rápido sonido de las teclas de mi computador cuando estoy inspirada y el televisor –obviamente– está apagado. ¿Para qué más? A mí me gusta el amor con el que me siento (y él también) tranquila, cómoda y admirada. Al fin de cuentas somos únicos y nunca dejaremos de ser UNO. ¡Simplemente de película! Escríbeme tus comentarios a: pilar@7dias.us |
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