‘De imprudente a irrespetuoso’ y ‘de victoria a triunfo sobre el miedo’, las reacciones no se hicieron esperar. El debate alrededor de la propuesta de construir una mezquita y un centro cultural islámico a pocas cuadras de la zona cero en Nueva York ha generado acaloradas intervenciones, posiciones extremas y todo tipo de opiniones. Esta semana, en esa ciudad, la Comisión encargada de preservar el patrimonio histórico y arquitectónico votó 9-0 en contra de otorgar estatus privilegiado al edificio que se planea demoler para construir la polémica sede. El alcalde, Michael Bloomberg, está entre los que apoya esta decisión considerándola “un triunfo de nuestros derechos constitucionales que defienden la libertad de expresión y la libertad de profesar cualquier religión (...). Puede que no siempre estemos de acuerdo con nuestros vecinos. Así es la vida y es parte de vivir en una ciudad tan diversa y densa…(como NY) ”. La vía para este proyecto de 100 millones de dólares quedó libre. Que se investigue de dónde viene el dinero, ¡sí! Que se monitoree la creación de grupos extremistas fuera de la ley, ¡claro! Que se defienda el respeto a la vida, ¡por supuesto! Eso es otra cosa… Pero más allá de fervores exagerados, ésta es una victoria de aceptación en un país libre. Como lo dijo un líder religioso no musulmán que ha trabajado con víctimas y familiares de los ataques del 2001, “las torres no las derrumbaron los musulmanes, tampoco el Islam”. Es un tema sensible que genera callo y ampolla. Quienes apoyan la iniciativa -incluidos miembros de diversas religiones- consideran que este centro es la oportunidad para que la comunidad se una, aprenda sobre los verdaderos valores del Islam y permita recortar las distancias y odios entre seres, en esencia, iguales. Las heridas no sanarán por mucho tiempo pero seguir abriendo llaga no ayuda a curar tampoco. Por su parte, los críticos de la construcción de esa mezquita creen que es una afrenta y un insulto para las 3,000 víctimas y sus familias. ¿Un templo musulmán y un centro cultural…? Eso sería algo así como decir -aunque el tema no tenga que ver con religión- que todos los indocumentados son criminales por el hecho de que efectivamente algunos “ilegales” han cometido delitos en los Estados Unidos… O como si yo hubiera decidido terminar la amistad con una de mis mejores amigas sólo porque ella está casada con un musulmán… El respeto y la tolerancia son la base de las sociedades multiculturales y ser libres es un derecho invaluable mientras se respete la individualidad del otro. “Los ataques no los perpetró el Islam. Los musulmanes no son los culpables…”. Y el líder religioso complementó: “Las torres gemelas las derrumbaron unos fanáticos”. Los verdaderos enemigos de nuestros derechos son quienes irracionalmente y en nombre de cualquier religión, causa o convicción, se dejan llevar por sus impulsos violentos… No hay amenaza más peligrosa que el radicalismo sin sentido. Sin excepciones. Estas son algunas de las citas textuales que encontré ‘a favor’ dichas por miembros del Comité, defensores del proyecto y familiares de las víctimas… -“Es una semilla de paz. Un paso significativo para que la comunidad musulmana contrarreste el odio que algunos le tienen”. -“Condenamos los hechos de terror del 9/11. Y trabajamos arduamente para que en ninguna mezquita se recluten terroristas”. -“No creemos que sea un irrespeto para las familias de las víctimas. Más bien es una forma de acercarnos a grupos distintos a los nuestros”. Y pienso yo… así como nosotros los latinos inmigrantes nos pasamos la vida tratando de educar a los demás -en especial a los más radicales- sobre la verdad de nuestros indocumentados hispanos… quizás ésta sea una muy buena oportunidad para que los practicantes del Islam moderado le enseñen a otros, que ser musulmán no significa ser terrorista… Escríbeme tus ideas o comentarios a pilar@7dias.us |
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