Queridos lectores: pasaron los regalos, las promesas y las buenas intenciones. Quedó atrás el 2010 y en este mes de enero los invito a pensar en el hoy más que en el futuro. Les comparto una carta personal que siempre escribo en los primeros días del año para tener presente este proceso en el que la invitación es a mirar solamente hacia adelante, porque como dice mi papá: “lo que fue, fue”. ¿Quiénes somos realmente? ¿Para dónde vamos? Responder esas dos preguntas es un buen comienzo para seguir enfocados en lograr todo lo que nos propongamos. ¡Todo! Además de los retos, nos podemos concentrar en las oportunidades que una nueva década brinda. Quizás el secreto no sea siempre prometer o hacer algo diferente… Si el éxito depende de la perseverancia, continuar haciendo lo mismo es parte de la magia. Ese es el secreto. A no ser que estemos radicalmente equivocados, podemos seguir haciendo lo mismo pero mucho mejor, dedicandole más tiempo y con más ánimo que antes... Son estrategias diarias que se aplican a la vida, a las relaciones, a los negocios y al dinero. Son básicas pero fundamentales y hoy comparto algunas de ellas. - Apreciar a la familia, a los amigos y a los colegas por lo que son. - Ver las diferencias como algo enriquecedor recordando que tampoco somos perfectos. - Ser cautelosos con nuestro dinero y medir la diferencia entre querer y necesitar. - Agradecer por lo que tenemos y disfrutarlo sin esperar siempre algo más o mejor. - Ser positivos frente a situaciones adversas. - Entregar lo mejor de nosotros mismos. - Ser coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos para generar confianza alrededor. - Decir la verdad y ser persistente sin perder nunca la calma. - Aceptar que no lo sabemos todo. - Aprender a escuchar. - Seguir a los que tienen más experiencia que nosotros. - Sonreír sin razón cuando nos crucemos con alguien -mejor si es un extraño- y disfrutar de la sonrisa que seguramente provocaremos. - Respetar la diversidad que tenemos alrededor y bailar al son que nos toquen. - Nunca dejar de bailar y recordar la premisa que dice que debemos hacerlo “como si nadie nos viera”. - Amar sin prejuicios y sin temores. - Ser parte vital de una causa que queramos defender a toda costa y buscar aliados para trabajar por ella. - Pensar antes de hablar sobre todo para no herir y para prevenir ese “peso” llamado arrepentimiento. - Compartir aunque creamos que no tenemos suficiente. Hacerlo frente a los hijos es un buen ejemplo para el futuro. - _________________ - _________________ Estas son algunas de las que más me gustan por lo que representan en la consecución de mis sueños… Hay muchísimas más que usted puede aportar para enriquecer esta lista con sus puntos de vista y sugerencias. Es cierto que son en su mayoría intangibles y están lejos de parecerse a otras metas como perder unas cuantas libras de peso, hacer ejercicio o dejar de fumar. Estas requieren el mismo esfuerzo conciente pero no representan resultados tan inmediatos. Necesitan mucha dedicación para no desvanecer en el intento. Un nuevo año es una nueva oportunidad para hacer las cosas bien. Para seguir haciendo las cosas que venimos haciendo bien. Si ya había empezado este camino de crecimiento personal siga así. Como dicen por ahí…. Lo importante es dar muchos pasos pequeños pero darlos rápido. Lo más satisfactorio es que cuando estos empiezan a sumar, nuestras metas se vuelven tangibles. Envíeme sus comentarios a: pilar@7dias.us |
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