El Gobierno del presidente Obama redujo las restricciones para viajar a Cuba haciendo más fácil para algunos grupos como los estudiantes y los religiosos visitar la isla. Según explicó la Casa Blanca “esta medida apoya la libertad y el flujo de información promoviendo la independencia del pueblo cubano frente al régimen comunista”. Ya el año pasado se había anunciado la reducción de restricciones para quienes viajen a visitar a sus familiares. Con este nuevo anuncio -se dio a conocer hace una semana- también surge la posibilidad de que se expandan los vuelos desde otros aeropuertos diferentes a los de Miami, Nueva York y Los Angeles (actualmente los únicos con vuelos hacia ese destino). Es más, el Aeropuerto Internacional de Tampa cumple con los requisitos de inmigración necesarios y es buen candidato para generar y recibir esos vuelos directos. Tan pronto como en cuestión de tres semanas, podrían estar anunciando esa ruta dependiendo del interés de las aerolíneas y de la posible demanda. Según las cifras que se manejan actualmente, Tampa representa la quinta población de cubanos más grande de Estados Unidos, lo que inmediatamente genera todo tipo de opiniones extremas entre cubanos de diferentes edades, conceptos y realidades. Algunos comerciantes y hombres de negocios piensan que es una oportunidad económica enorme mientras otros creen que es un premio a la dictadura. Para el senador republicano por la Florida e hijo de exiliados cubanos, Marco Rubio, esta decisión está lejos de ser una buena idea. En un comunicado anunció: “es imposible pensar que la administración (Obama) apoye una medida a favor de un régimen como el cubano que a diario viola los derechos básicos y la dignidad de su gente”. Por otro lado, otros cubanos piensan distinto y reciben esta noticia con alegría porque -entre otras razones- ya no tienen que hacer un gasto extra para viajar. Incluso me he encontrado con algunos que a pesar de oponerse abiertamente al levantamiento del embargo ven ahora ésta como una opción para impulsar la economía local. La verdad es que las personas que han querido -y podido- viajar a Cuba, lo han hecho y lo seguirán haciendo. El tener la opción de tomar un avión desde Tampa facilita la vida de quienes de todas formas van a viajar les guste o no a otros. Hay grupos fuertes a nivel local que ven en la isla un potencial económico y vienen preparándose y trabajando para el momento en que se abran opciones de negocios y de desarrollo. Hay otros que piensan en la dictadura y no pueden permitir ninguna opción que a sus ojos le permita respirar al régimen. ¿Y los cubanos del común, los que viven allá, qué pensarán? ¿No celebrarán al menos ese respiro ahora que adicionalmente podrán recibir más dinero de sus familiares desde Estados Unidos? Este es uno de esos temas de controversia en donde ponerse de acuerdo no es fácil y quizás tampoco es el caso. Pesan muchísimo las experiencias propias, los conceptos arraigados y la historia personal. Estoy a favor de la libertad de los pueblos y en contra de cualquier gobierno que le frene a su gente esa posibilidad. Espero que Tampa se beneficie de esta nueva oportunidad que nos une más con el pueblo de Cuba. Estas opciones abren un camino de alianzas económicas para el que debemos estar preparados porque llegará tarde o temprano. Aislarse nunca ha sido el secreto para lograr cambios positivos. Si quiere escribirme, mi correo electrónico es: pilar@7dias.us |
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