A celebrar el ocho de marzo el Día Internacional de la Mujer. A recordar todos los días del año que podemos alcanzar metas y romper paradigmas. Somos complejas, compasivas, decididas, flexibles, tiernas y fuertes. Una mezcla explosiva y efectiva para lograr lo que queramos e impactar a quienes más queremos. Mujeres que cumplimos roles diversos. Entre la maternidad, la carrera y la independencia debemos encontrar tiempo para consentir al esposo, criar a los hijos, atender la casa, la oficina, los empleados o los negocios. Aquí van algunos de los secretos más poderosos para ser felices y exitosas. Es importante invertir tiempo en nosotras mismas y no olvidar el descanso y el crecimiento interior. Debemos rodearnos de gente a la que admiremos. Ese hábito no solo nos hará mejores sino que nos permitirá visualizar más fácilmente todo lo que queramos lograr. Esas mismas personas nos impulsarán cuando necesitemos un empujón para subir otro escalón en busca de nuestros propios sueños. Si a tu alrededor hay gente negativa que no aporta nada a tu vida, busca la manera de dejarla. Una relación, una mala influencia, una amiga envidiosa, gente que quiere matar tu expectativa de éxito. Lo que no brinde valor que no estorbe. Quien sólo te critique de manera destructiva y no vea en ti las cualidades más que los defectos no te sirve. Si es imposible dejarla de raíz por lo menos aprende a comunicarte y déjale saber el efecto negativo que genera en ti. No desperdicies tu precioso tiempo y encausa la energía en gente que sí valga la pena. No te aísles. Debemos estar abiertas a conocer nuevas personas, descubrir afinidades y compartir tiempo e ideas. Ayudar a quien lo necesite es una fórmula ganadora para todos. Todo lo que hagas compártelo con tu grupo, tu vecindario o tu comunidad. Lo puedes hacer donando dinero, tiempo o conocimiento. Inspira con tus enseñanzas y nunca te canses de dar, apoyar, regalar… No olvides salir con tus amigas a menudo o de llamar a tus familiares. Es una red de apoyo que tiene una fuerza invaluable. No te preocupe pedir ayuda y delegar algunas de tus labores. Sé flexible y relájate. La mujer maravilla no existe y es imposible estar en varios lugares al tiempo. Si lo estás haciendo a lo mejor no eres feliz o quizás estas a punto de “reventar”. Tu equipo de asistentes tanto en tu vida profesional como personal te hará aún más grande y feliz. Reír con las amigas es vital. Es una necesidad que sólo nosotras entendemos. Entre amigas, podemos hablar sin tapujos y sin miedos de las dietas, de ellos, de viejos amores, de ropa. Es un tiempo valioso que se multiplica en beneficios para cada una. Además es un respiro para los hombres que se alegrarán de no tener que ser paño de lágrimas o de chismes. (Ya los veo celebrando esta magnífica idea de “liberarlos”). No nos olvidemos de comer bien y hacer ejercicio. Nuestro cuerpo debe estar en forma. Si te ves bien y te sientes bien, todo saldrá mucho mejor. Tienes más energía, reduces el nivel de estrés y puedes prevenir algunas enfermedades. Dormir bien nos devuelve las fuerzas físicas, mentales y emocionales para que la “gasolina” alcance para todo el día con la agenda y las responsabilidades. Al sentirnos mejor nos veremos bonitas y atractivas. Nunca dejes de aprender para mantener activa la memoria, alta la autoestima y para que todo a tu alrededor tenga un sentido más profundo. Escribe tus metas y tus proyectos. Cuando soñamos en grande y tenemos claro para dónde vamos podemos encontrar el camino para llegar. Síguelo paso a paso y cuando sientas que no vas a poder más recuerda que la felicidad es interior y el éxito sólo depende de tí. Eso debe ser suficiente para levantarte y tomar acción. |
|








