Está claro que una persona puede estar psicológicamente hecha trizas y todavía ser competente para enfrentar un juicio. Son dos cosas que no necesariamente van de la mano y pueden ir en contravía. Las acciones, las amistades, las circunstancias, los miedos, las historias en tu mente, las adicciones, los desórdenes, los traumas y mil cosas más pueden llevarte a “perder la cabeza” y a tomar decisiones terribles, estúpidas, inaceptables, peligrosas, completamente absurdas o incomprensibles. Un especialista que evaluó a Casey Anthony en la cárcel antes de salir libre, afirma que su salud mental está bien y que por petición de ella misma, él hablará con los medios de comunicación acerca de los resultados. Algunos expertos entrevistados en la televisión sugieren que es otra de las manipulaciones de Casey… El domingo Casey Anthony quedó libre y nadie sabe en este momento en dónde está. La ley la declara no culpable pero gran parte de la sociedad no le cree, ni le perdona la forma en que la pequeña Caylee murió. Sexo, mentiras y video. Un jurado nunca está expuesto a tantos elementos, opiniones de expertos y especulaciones periodísticas sobre un caso como este. Nosotros como televidentes o lectores vemos y oímos de más. Cada uno de nosotros tenía un veredicto firme y claro antes de que el juicio terminara. La información que recibimos, nuestras propias emociones y el hablar con este y con aquel forjan diferentes opiniones. Nos guste o no, le creamos o no, se haya hecho justicia o no, Casey salió a un mundo lleno de retos y escondites. Entre otras, dos o tres demandas civiles: una por difamación por parte de la verdadera Zenaida González, cuyo nombre utilizó Casey diciendo que se trataba de una niñera que secuestró a su hija y otra que intenta recuperar $115.000 por parte del equipo de búsqueda Texas EquuSearch. Ellos desplegaron equipo y voluntarios para buscar a Caylee cuando Casey ya sabía que la pequeña había muerto. Otras 15 familias que sí buscaban niños perdidos no recibieron esa ayuda. No hay explicación de por qué Casey nunca reportó el supuesto accidente en la piscina, hay mil preguntas sobre negligencia, mentiras, contradicciones, relaciones disfuncionales. ¿Treinta y un días para reportar un hecho de semejante magnitud? Todo esto aumentó el malestar y no ayudó a aclarar nada. De acuerdo o no con el veredicto lo que sale a relucir es que la evidencia no era suficiente ni contundente para condenar a la acusada. Eso no quiere decir tampoco que ella sea inocente… pero significa que el sistema no pudo probar su culpabilidad. Jennifer Ford, una de los jurados en este caso habló en público para reportar que está recibiendo amenazas y notas anónimas por el veredicto que tomaron. Ella explica que había muchas dudas. Para el jurado no necesariamente Casey es inocente pero nunca les presentaron evidencia contundente en su contra. Quizás con un cargo de homicidio involuntario las pruebas habrían sido más certeras, pero… No hay evidencia de que la niña se ahogó en la piscina, si ocurrió un accidente ¿por qué nunca se reportó o por qué nunca se denunció la desaparición de la pequeña? No hay respuestas y los doce jurados estaban divididos. Recordemos que el jurado no ve televisión, ni oye especulaciones. Con lo que tenían al frente ellos tomaron la decisión de que Casey quedara libre y así fue. Hoy, Casey sigue siendo el centro de atención y las cámaras esperan su siguiente movimiento. ¿Cuál será su rumbo? ¿Qué futuro le espera? Su abogado asegura que por seguridad ella dejará definitivamente el área de Orlando. ¿A dónde irá? Para Casey empezar una nueva vida no será nada fácil. Sólo Dios sabe lo que pasó y lo que viene después. Casey ya enfrenta varios fantasmas: el de su pequeña hija tanto viva como muerta, el de la imagen de ella misma, la joven alegre y la acusada apabullada, la Casey real y la Casey mentirosa, una ciudadana legal y ‘felizmente’ libre pero al mismo tiempo una mujer triste, presa de sus propias acciones y recuerdos… El fantasma de los Anthony como familia después de acusaciones sexuales, perjurio, mentiras y dolor. El de una sociedad confundida que se quedó ávida de respuestas concretas. Más preguntas. Ahora, la fiscalía decide no formular cargos por perjurio contra la madre, Cindy Anthony, aunque los records indican que mintió bajo juramento al afirmar que fue ella misma quien realizó la búsqueda de palabras como ‘cloroformo’ en la Internet. Se comprobó que ese día y a esa hora Cindy estaba en su trabajo y utilizando otro computador… Muchos justificarían que una madre mienta para proteger a su hija ¿pero no es eso ante la ley totalmente cuestionable? De nuevo una decisión legal que los favorece. Los Anthony y sus contradicciones, las mismas con las que tendrán que vivir de ahora en adelante, si es que no han tenido ya que soportarlas toda la vida… |
|








