El apoyo LOVE-gístico de mis papás ya llegó para esta recta final hacia el día de nuestra boda. Me siento dichosa y aunque se me enreda un poco el plan cotidiano, entre todos lo ajustamos y al final de cuentas lo disfrutamos plenamente. Bueno no sé qué tanto lo disfrutan ellos cuando me tienen que esperar tres horas en un centro comercial si yo tengo una cita de trabajo o me acompañan a mis networkings en inglés sin entender casi nada o a la peluquería mientras me hacen el color… La vida sigue su camino aunque recibamos visitas. Y como ahora estoy corriendo con los preparativos de último minuto mientras trabajo en mis asesorías, le pedí a mi mamá que me diera una mano con la columna de esta semana y con sus siempre acertados consejos. Los dejo con ella. ¡Mami! Bruce y yo decidimos casarnos así que preparen viaje para octubre ya que la presencia de ustedes es imprescindible. Debo confesar que con esa noticia nos alegramos mucho pues llevan casi cinco años de amores, sabemos que se quieren y juntos son personas maravillosas. Lo primero que hicimos con mi esposo, Hermann, fue agradecerle a Dios y bendecirlos rogando que se comprendan y se quieran el resto de sus vidas… Nosotros llevamos 44 años de feliz matrimonio a pesar de los altibajos normales de la vida. Al ver a nuestros hijos y nietos, realizando sus sueños y siendo personas honestas y de buenos sentimientos valoramos mucho más la familia que tenemos. Cuando mi hija se vino a vivir a Estados Unidos hace ya 13 años sentí que el piso se me hundía, lloraba día y noche porque me quedé sin mi amiga y compañera de todos los instantes… Después cuando comprobé que se sentía feliz en su vida personal y profesional me tranquilicé poco a poco y comprendimos que sencillamente aprendió a volar sola. Al fin de cuentas para eso educamos y formamos a los hijos. Nuestra relación no cambió, es hermosa y sea en Estados Unidos o en Colombia, siempre nos apoyamos mutuamente y estamos presentes en todo momento. Aquellos padres o hijos que estén leyendo estas palabras y tengan a sus seres queridos lejos podrán identificarse con este sentimiento. Los minutos para cada abrazo se demoran una eternidad y cuando estamos juntos esos días vuelan y son fugaces… El “hasta pronto” llega muy rápido y siempre es doloroso. Personalmente pienso que Dios y sólo Dios ha sido mi fuerza infinita. Sin El, no podría superar ¡absolutamente NADA! Y así se lo he inculcado a mis dos hijos. Creo que nunca dejaremos de ser mamá “gallina” así ellos sean adultos (mamá gallina: expresión coloquial para explicar que siempre protegemos y cuidamos a nuestros polluelos…) Doy un sincero gracias a quienes siguen a María del Pilar a través de sus columnas y ahora como empresaria con sus asesorías y seminarios, a quienes la quieren y también a los que no porque todos sin excepción están presentes en mis pensamientos y oraciones. A ti hija, te invito a seguir compartiendo esa pasión por toooodooo lo que haces, y a seguir contagiando a otros con esa sonora carcajada que tanta falta me hace. En esta nueva etapa de tu vida no pienses que ya culminan, al contrario, es ahora cuando empiezan a construir de verdad el mundo de ustedes como pareja. Es justo cuando los detalles, las cosas simples, las palabras amorosas y el consejo oportuno hacen la diferencia para ser felices. ¡Ánimo y adelante! Con amor, mamá. Espero sus comentarios en: pilar@7dias.us |
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