La temporada oficial de compras está en furor y en los estacionamientos de los centros comerciales no cabe ni un carro. Hay cupones y promociones por todo lado. La presión por gastar esta ahí y también la oportunidad de fijar expectativas reales y algunos límites con los niños. En medio de tanta compra, rebaja, afán, locura y hasta estrés por estirar los ahorros podemos enseñarles a los niños algunas prácticas sobre el valor del dinero y la importancia de ahorrar. ¡Nunca es tarde y entre más temprano mejor! Se habla de crisis económica pero la gente está gastando a pesar de lo que indiquen las cifras de desempleo. En una encuesta reciente, el 80 por ciento de un grupo de jóvenes de entre 17 y 18 años dijo nunca haber hablado con sus padres sobre dinero, ahorro o toma de decisiones inteligentes a la hora de gastar y planear para el futuro. La mayoría dijo que puede gastar hasta $500 dólares sin que sus papás pregunten en qué se les fueron (???). Y después nos quejamos de que los muchachos no valoran nada... (Bueno, ese es otro tema). Es de adultos que sufrimos las consecuencias si no aprendemos a manejar el dinero desde temprana edad. Aunque parezca imposible podemos aprovechar las fiestas de fin de año para multiplicar los chavos, la plata, el billete, o ese extra buck… Los comerciales de TV invitan, obligan -y convencen- a gastar, tener y comprar, confundiendo a los niños frente a lo material. Debemos estar alerta a ese mercadeo directo al que ellos están expuestos mientras la tele sirve de niñera y el adulto trabaja y sufre por ganar ese dólar de más. Ellos deben saber de boca nuestra lo que hay detrás de esas hermosas campañas publicitarias que llegan al corazón y a la emoción. Sabemos que dar ejemplo es la forma más fácil de enseñar. Llevarlos de compras, pedirles que comparen precios en la Internet y enseñarles a encontrar rebajas son lecciones que les vendrán muy bien a futuro. Comprar al menos uno de los regalos (el más costoso) después de las fiestas es excelente porque el dinero les alcanza para más o ahorran al comprarlo por mitad de precio. Si van a gastar lo que les han regalado en efectivo, haga que escriban el regalo más caro que piden (videojuego, computador, teléfono…) y su precio en un papel, y que luego esperen 24 horas. Así sabrán si de verdad lo querían, lo necesitaban y lo más importante aprenderán a esperar sin recibir siempre gratificación inmediata. Aquí va un consejo útil para muchos adultos también: reconocer la diferencia entre QUERER Y NECESITAR (díficil pero muuy sabia). Esta generación de hoy quiere todo YA y AHORA MISMO, entonces al pensar más despacio pueden aprender a reciclar, a cambiar de opinión, a cuidar lo que tienen, a valorar lo que reciben y a poner en la lista algo que de verdad les haga falta. Si ellos van a gastar del dinero que usted les tiene en el banco, nunca pague con su tarjeta, retire el dinero antes y en la caja registradora haga que ellos mismos paguen con efectivo, así saben lo que es quedarse sin X suma de un momento a otro (con mis sobrinos esta es mi táctica favorita… sobre todo al ver esa carita de “…ya me gasté mi plata…”). Todo vale a la hora de aprender los conceptos básicos sin convertirnos en esclavos del verde. Escribir los gastos que han tenido, llevar un record de lo que reciben y de lo que compran, revisar los recibos, pagar por un helado o una mini hamburguesa para toda la familia de vez en cuando y con su propio dinero (nunca se les olvida y exigen mucho menos), hacer que cumplan con algunos oficios pequeños para ganar un dólar extra… Bien vale aplicar el primer secreto de tantos millonarios que dicen que para empezar a cosechar una fortuna se debe empezar ya y por ahorrar mínimo 10 centavos por cada dólar recibido. Ojo, la idea es tener en poco tiempo algo para invertir, y no más “ahorros” para salir a gastar. ¡Buena suerte! Espero tus comentarios en: pilar@7dias.us |
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