La dureza en el corazón de un hombre, es la condición más baja a la que un ser humano pueda llegar. Es la actitud de un corazón entenebrecido, donde no entra la misericordia de Dios, ni mucho menos puede comprender el regalo de Salvación que Jesucristo logró en la Cruz. Para mí no es casualidad que todo el horrendo proceso de homicidio de “Terri Schiavo”, ha sucedido precisamente en Semana Santa... Como tampoco creo que esta pobre víctima, debe llevar el nombre de alguien, que ha querido acelerar su muerte, y ¡ahora, para colmo, buscó el apoyo de los líderes más liberales de la política, para finiquitarla, lo que ha estado deseando por años! Líderes que apoyan el crimen del aborto, aún en estado avanzado de gestación... Pero irónicamente, están en contra de la pena de muerte de los delincuentes homicidas. ¡Sería más bondadosa la muerte por “Inyección Letal” que por deshidratación, que le han impuesto a la inocente Terri! Estas personas, a mi parecer tienen un mayor “daño cerebral” que el adjudicado a Terri. Ellas no pueden oír la voz de Dios, y aunque llegue a ellas, no penetra. No pueden dejar de actuar como máquinas, controladas por sus “egos”, ciegos ante el sufrimiento humano, argumentando cínicamente que “cuidan de los derechos humanos”. Después que ví en la televisión a todos los jueces, vestidos de negro, con una cara de “muertos en vida”, totalmente orgullosos del poder ilimitado, y del hecho de que no se sienten afectados, no queriendo darse por enterados del espantoso sufrimiento, no solo de Terri, sino el de su familia, que es el sentir de ¡la gran mayoría del pueblo que los eligió! Esto es un insulto a la Constitución de este país, donde se enfatiza la protección de los derechos humanos. El poder Legislativo fue diseñado para proteger los derechos de todas las personas, especialmente a las personas incapacitadas y a los niños antes de nacer, los cuales no tienen voz para defender sus derechos. Cómo es posible que un Juez – que de Cristiano no tiene nada, no pudo considerar hechos fehacientes como la recuperación de personas en “real estado de coma”, que es lo que se conoce como vegetativo, muy diferente a lo de Terri. Sin embargo, estas personas después de muchos años han despertado –Terri nunca ha estado dormida o bajo “vida artificial”. La verdad es que Terri no ha aprendido a comer porque su “amado esposo”, no quiso gastar el dinero en Terapia de Rehabilitación... A pesar del dictamen del Juez, la alegada “petición de Terri”, parece todo lo contrario, ella se ha aferrado a la vida y aún sigue viviendo a pesar de la falta de agua y alimentos. ¡Una persona que desea morirse, no se aferra a la vida por tantos días! Solo nos queda decir: “Señor líbranos de la dureza del corazón de estos Jueces”. |
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