Esta fue una de las preguntas de Jorge Ramos al analista político Arnoldo Torres en su programa “El Punto”, la semana pasada. El analista Torres le contestó muy rápidamente: “Siempre hemos sido importantes, pero hemos sido importantes de conveniencia”. Este comentario fue durante la presentación del debate entre los candidatos postulados para la gobernación del estado de California: Meg Wittman, candidata del partido republicano y el demócrata, Jerry Brown. De acuerdo a la opinión de Arnoldo Torres acerca del debate, el candidato demócrata Jerry Brown se había llevado la delantera, debido a que Meg Wittman fue acusada públicamente por su ex empleada Nicky Díaz Santillán de ser objeto de injusticia laboral, después de haber sido despedida por haberle confesado en el 2009, que no tenía papeles legales. La señora Wittman se excusó alegando que ella no lo sospechaba y que sus abogados le habían pedido que la despidiera. Nicky, alega que la trató inhumanamente, despidiéndola sin ninguna consideración, después de haberle prestado servicios por nueve años y sin haberle pagado nunca las horas extras durante el tiempo que trabajó. La opinión de Arnaldo Torres no fue muy favorable hacia ninguno de los dos, los cuales solamente se enfocaron en acusarse y defenderse mutuamente, pero no hablaron de los temas importantes, ni de cómo resolver el grave problema de la pobreza en la parte del Valle Central de California, donde vive una gran parte de los latinos, que en su mayoría son de nacionalidad mexicana. Estas fueron las palabras textuales del señor Torres: Ninguno de los dos candidatos habló de manera concreta de los problemas que tenemos en esta región, no hablaron de soluciones ni de ningún plan o de ninguna visión para mejorar los problemas que han existido en este condado por más de tres generaciones. Desafortunadamente, no presentaron una posición que realmente le diga a la comunidad latina que esta vez, si van a cambiar su situación. Hoy vinieron, pero nos insultaron hasta cierto punto porque no nos hablaron, no se prepararon, ni nos dijeron cosas concretas. Vinieron a una casa de latinos mexicanos, específicamente, y en lugar de charlar con nosotros y tener un diálogo sobre los temas importantes de acuerdo a las preguntas que se les hicieron. ¡Ellos nunca hablaron de esas cosas y creo que fue al fin del día un insulto! En mi opinión, los políticos se pasan más tiempo en tratar de destruirse mutuamente, atacando el carácter de los opositores, que proponiendo soluciones concretas a problemas existentes. |
|








