Tal vez la importancia de viajar es diferente para cada individuo. Personalmente considero que viajar y conocer otros países, ciudades, culturas y costumbres son como dice el dicho, “la mejor universidad del mundo”. Cada año me gusta ampliar mi conocimiento viajando. El año pasado, recorrimos Francia, España y Portugal por tren y automóvil, conociendo cada pequeña ciudad y aldea, visitando un sitio distinto cada día. Teníamos la libertad de tomarnos el tiempo para hablar con las personas, llegando a conocer más a fondo sus tradiciones y costumbres. Primeramente recorrimos Portugal, desde la preciosa Basílica de Fátima, hasta su capital Lisboa, donde alquilamos un pequeño vehículo para viajar a la parte sur, el “Algarbe” y sus preciosos pueblitos blancos. Estuvimos una semana en un resort en la playa de “Albufeira” y recorrimos todos los sitios de la zona. Al final de la semana, viajamos por barco por toda la costa, conociendo cada playa, formación rocosa y cuevas naturales, hasta llegar al extremo más sur oeste de Europa. ¡Es algo especial, después de verlo en el mapa, poder llegar allí! Luego viajamos a España vía Madrid, donde pasamos varios días visitando el Museo del Prado y recorriendo los lugares más pintorescos, entre ellos la bella ciudad fortificada de Toledo, y las pinturas del “Greco”. De allí fuimos a Marbella por una semana, recorriendo todo el sur de España y sus paisajes llenos de rojas amapolas silvestres y sus campos completamente sembrados de trigo, girasoles y árboles de olivo. A pocas millas de la costa, existen hermosos pueblos montañosos de una arquitectura inigualable. Entre ellos debo mencionar a Ronda, y Jerez de la Frontera. También visitamos ciudades mayores como Cádiz, Sevilla, y la inigualable Granada con sus picos nevados y la famosa “Alambra” con su casa de veraneo “El Generalísimo”, ambas, de una intrincada y hermosa arquitectura árabe. Cada ciudad de España está llena de colorido, autonomía y gran riqueza histórica. Por último, recorrimos a Francia en tren hasta llegar a París donde nos quedamos una semana visitando sus grandes monumentos, el Museo de Louvre, volviendo a admirar la Venus de Milo y la “Mona Lisa”, entre otras importantes obras de arte. Por supuesto visitamos la Torre Eifel, donde subimos al punto más elevado, al Arco del Triunfo, la plaza de pintores de Montmartre, las Tullerias, el Palacio de Versalles, y por primera vez visitamos a “Euro-Disney”. Este año quisimos conocer Alaska, vía Vancouver, Canadá, donde nos quedamos varios días y tuvimos la oportunidad de visitar a la Isla “Victoria” y su famoso Butcham Garden. Luego tomamos un crucero, en una preciosa suite con balcón al mar, admirando las espectaculares montañas nevadas y glaciares. Ha sido realmente un viaje inolvidable, e importante, haber pasado 14 días conociendo esta grandeza natural de primera mano. |
|








