Esta es una continuación del artículo de la semana pasada “¿Por qué es importante conservar el idioma y criar a hijos bilingües? Sé que muchos se preguntarán ¿Cómo voy a criar a un hijo bilingüe, si yo mismo no hablo bien los dos idiomas? La solución está más a su alcance de lo que se imagina, los niños aprenden los idiomas con más facilidad y lo que usted debe hacer es encargarse de que hablen el castellano en casa... Ahora la pregunta será ¿Cómo puedo lograr semejante meta? Primeramente, estimule en sus hijos un interés y un aprecio hacia nuestro idioma De lo contrario los niños creerán que la lengua castellana pertenece al pasado de sus padres, es solo el idioma de sus abuelos y concierne a otro país. Entonces es muy probable que el hablar español lo consideren sus hijos como algo irrelevante. Transmítales todo lo bueno de la cultura latina, de una manera positiva, variada e interesante. Por ejemplo, participe en las actividades culturales hispanas de su comunidad, permítales leer artículos de interés o la sección deportiva de “Sie7e Días”, al igual que otras publicaciones o programas de televisión para niños. Además, si tiene la oportunidad de viajar a su país, lleve a sus hijos para que disfruten el ambiente de su cultura. Socialice con familias que han alcanzado la meta de enseñar a sus hijos el español. Propicie oportunidades para estar con ellos, obsérvelos y hágales preguntas de cómo lo lograron. Estas amistades no solo le darán un buen ejemplo a usted de cómo hacerlo, sino también estimularán en sus hijos el querer hacerlo. Exíjale a sus hijos que hablen español en el hogar. Es muy común oír a una mamá decirle a su niño algo en nuestro idioma, y el niño responderle en inglés. Involucre a sus hijos cuando lleguen visitas que hablen español, permita que los niños participen en la conversación. Asista a una iglesia hispana y asegúrese de que sus hijos entiendan la enseñanza de la predicación y luego se relacionen con amiguitos que hablen español. Además, puede asignarles que escriban en castellano un pequeño resumen de lo que ellos entendieron durante el sermón. Por último, tenga paciencia, pero persevere en su meta de enseñar a sus hijos a conservar su cultura y hablar o practicar diariamente el español. Esto será un legado para toda la vida y lo mejor que usted les podrá dar. |
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