Esta conocida frase siempre la he tratado de aplicar a mi vida tanto personal como profesional y siempre me ha dado buenos resultados. La VERDAD es la manera más eficaz para resolver conflictos del pasado, siempre y cuando tengamos el valor de enfrentarnos con el dolor que nos impide la libertad de acción. He aplicado por muchos años este método en mi práctica como Psicóloga y Consejera, llegando a la conclusión de que el miedo nos paraliza pero la verdad nos moviliza, dándonos la libertad interna para actuar de la manera que realmente sentimos y deseamos. ¡La verdad solo se manifiesta en el corazón del hombre, no en la mente! Enfrentar la verdad es la única solución para eliminar el miedo que proviene de las experiencias negativas a lo largo de la vida y que la mente encierra sin poder resolverlas, creando mecanismo de defensa o “egos alternos” para tolerar el dolor de las experiencias pasadas. La mente busca el raciocinio, pero el corazón se basa en la experiencia verdadera que va más allá de la percepción del intelecto y las emociones. El problema está en que la mayoría de las personas no quieren enfrentarse al dolor interno y lo cubren con falsas identidades para funcionar cotidianamente. Pero para poder funcionar libremente y eliminar las mentiras de la mente que manejan nuestro comportamiento y avanzar hacia la hermosa libertad interior, donde finalmente podemos obtener los anhelos de nuestro corazón, es necesario enfrentar el dolor y experimentar la verdad que nos hace libres. Por lo general el comportamiento individual es el producto del conocimiento que atesora la mente, por ende, las emociones y actuaciones tanto negativas como positivas provienen o son motivadas por las buenas o malas experiencias, las que en su mayoría no están basadas en la verdad, constituyendo una fuerte y constante atadura para realizarnos como exitosos y balanceados seres humanos. La manera de ser y comportarnos en el presente es el producto directamente proporcional a las experiencias que hemos enfrentado en el pasado. Cuando este pasado está lleno de acontecimientos desagradables y sufrimientos, nuestra mente nos lleva a pensar que “así es la vida” y acumula esas “mentiras” que nos marcan y definen nuestro comportamiento en el presente. Es decir, que el comportamiento emocional está limitado por las experiencias del pasado. Esta lógica es tal vez simple de explicar pero para aplicarla se necesita de ayuda y se basa en un auténtico testimonio enfrentando la VERDAD. Le invito a escribirme al correo: marisa@7dias.us |
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