Ayudar a otros es el secreto del éxito, tanto en lo personal como en el aspecto económico. Cuando compartimos con los demás nuestro éxito y les ayudamos a lograr sus sueños y metas es cuando verdaderamente nuestro propio triunfo brillará y se multiplicará. Si enseñamos a otros a superarse y “subir” en su carrera, entonces nosotros subiremos aún más arriba, usando nuestro saber, nuestro tiempo o nuestra influencia para ayudarlos en su negocio, a mejorar su vida personal o su economía, estaremos sembrando la semilla de nuestro propio éxito. Pero estamos siempre tan ocupados en nuestro propio “éxito” que creemos que ayudando a otra persona nos restará el tiempo y la energía para triunfar... pero irónicamente lo opuesto es verdad: ¡Siempre tendremos lo que queremos si ayudamos a otras personas a conseguir lo que ellos quieren! Lamentablemente muchas personas creen que si comparten lo que saben con los demás a un nivel personal o de negocio, ayudándoles a obtener su metas y ser exitosos, atrasarían su propio éxito... pero lo que realmente pasa es que se atrasan ellos mismos. Este artículo me lo inspiró Joel Osteen, conocido predicador, reconocido como una de las personas de mayor influencia para ayudar a otros a superarse, nombrado como una de las diez personas más carismáticas de los Estados Unidos. Él relata que su éxito fue gracias a que personas como John Maxwell (otro conocido predicador) cuando comenzaba su carrera como Pastor, le llamó por teléfono, sin ni siquiera conocerlo personalmente, para darle ánimo y ayudarle en su momento más crítico. Joel compartió también una historia verídica de un famoso alpinista que en una de sus excursiones se encontró con otra persona que estaba realmente en un estado de enfriamiento muy serio, al verlo el alpinista se dispuso a ayudarlo y el equipo de personas con quien andaba le dijo que no lo hiciera que él también se congelaría... pero esta persona decidió quedarse y comenzó a masajear y darle calor a la otra persona y al rato comenzó a sobrevivir y juntos pudieron descender de la montaña. Lo importante de esta historia es que cuando ambos fueron llevados a una clínica de emergencia, el médico le aseguró a este “buen samaritano” que de no haber sido por el masaje que le dio a esta otra persona él no hubiese podido sobrevivir porque sus manos ya estaban a punto de congelarse... Le invito a escribirme al correo: marisa@7dias.us |
|








