A mí me pareció que finalmente la realeza europea se ha dado cuenta de la importancia de valorar el amor y no seguir haciendo matrimonios “obligados” como lo fue el de la famosa y querida “Lady Di” casándola con el príncipe Carlos, heredero del trono de Inglaterra, quien simplemente no la amaba y le hizo la vida miserable al punto del divorcio. Un detalle que me llamó mucho la atención en uno de los programas en WEDU de Jorge Gestoso en V-me, que presentó un reportaje muy interesante de la vida de la familia real de Inglaterra y mostró fotos de Carlos con Camila cuando ambos muy jóvenes jugaban tenis y pertenecían al mismo círculo de amigos, al igual que ahora su hijo Guillermo, quien conoce y se enamora en la Universidad de una compañera y amiga, perteneciente a su selecto grupo, con la que ha compartido intereses y gustos similares, como su padre con Camila, quienes no dejaron de ser amigos a pesar de Carlos estar casado con Diana. El casarse por amor en esta familia real comenzó con al tío abuelo de Carlos, el príncipe Eduardo VIII heredero del trono de Gran Bretaña el cual abdica su derecho a ser Rey para casarse con la plebeya Wallis Simpson, además de estar divorciada. Debido a su renuncia al trono, su hermano Albert Frederick Arthur George se convierte en sucesor de la Corona, cargo que no deseaba asumir por tener un serio impedimento al hablar y no sentirse adecuado, pero su esposa Elizabeth Bowes-Lyon, le buscó ayuda para superar su limitación y conjuntamente con su gran corazón, valentía y sentido del deber fue proclamado rey Jorge VI al morir su padre Jorge V, adquiriendo una gran popularidad durante la Segunda Guerra Mundial, lo que restauró en Inglaterra una nueva confianza en la Monarquía. Este gran ejemplo de valor y mando lo heredó su hija la actual Reina de Inglaterra, Elizabeth II, dicho legado la ha llevado a tener el coraje y el temple para ganarse la simpatía no solo de Inglaterra sino del mundo, reinando por más de medio siglo. Esta famosa Reina, después del fracaso matrimonial de su hijo Carlos con Diana, entendió que mejor aceptaba la escogencia de su nieto para casarse con Catalina, la hija de unos comerciantes que se han hecho millonarios pero sin “sangre azul”, evitando que se volviera a repetir otro escándalo en la familia real. Así también sin ir muy lejos, tenemos el caso del matrimonio del Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, que se enamoró de la periodista Letizia Ortiz después de haber enfrentado la oposición de sus padres, los Reyes de España, quienes tuvieron que acceder... y el amor volvió a triunfar. Le invito a escribirme al correo: marisa@7dias.us |
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