Tal vez muchas personas ignoran o consideran que lo que llevan en lo profundo de la mente no es importante... pero esos pensamientos ocultos son los que realmente dirigen el comportamiento cotidiano del ser humano. Como pensamos, eso somos... porque de la abundancia del corazón habla la boca... Estas no son simples frases motivacionales. Nuestros pensamientos tienen una fuerte influencia en nuestra estructura emocional y un gran impacto en la química de nuestra actividad corporal. Si entendemos esta realidad científica, podremos cambiar nuestra manera de ver la vida y nuestro futuro. El hecho es que de acuerdo a estudios médicos el 90 a 95 por ciento de las enfermedades físicas y emocionales, se ha comprobado, provienen de la manera de pensar. La doctora Carolina Leaf, investigadora del cerebro humano desde 1981, establece que existe una conexión crucial entre los pensamientos y el comportamiento humano y sus decisiones, las cuales son formuladas en el lóbulo frontal del cerebro, que es la parte más poderosa de la anatomía humana. Según la doctora Leaf, la apariencia y estructura de los pensamientos es semejante a la de un árbol en un bosque que constantemente recibe una lluvia de pequeños elementos químicos, llamados neuronas, las cuales se multiplican y crecen, formando conexiones de más de 100 trillones de células nerviosas, a las que llama “ramas” del árbol. Mientras más pensamos, más “ramas” formamos y depende de la calidad de nuestros pensamientos que ese “árbol” sea saludable y frondoso o enfermizo, creando ramas secas cargadas de espinas, las cuales asfixiarán a las ramas más saludables. Por ejemplo: Amabilidad, gratitud y generosidad con los demás creará en nosotros “ramas saludables”. Por el contrario, egoísmo, envidia y falta de perdón formarán como consecuencia “ramas secas y con espinas”. Cada pensamiento produce una reacción electromagnética atrayendo lo malo o bueno que formulamos en nuestra mente, lo cual creará un frondoso y hermoso bosque o un zarzal de espinos... de hecho con cada emoción que experimentamos habrá una reacción química que proviene de nuestra manera de pensar. Los pensamientos determinan el buen o mal funcionamiento de la eficacia física, mental, emocional y espiritual del ser humano. Por lo tanto, es importante conocer el gran impacto que producen en nuestras actitudes y comportamientos, y es recomendable aprender la naturaleza e influencia de los mismos. Le invito a escribirme al correo: periodico@7dias.us |
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