Lamentablemente esta semana pasada recordamos la triste tragedia terrorista bien conocida como el 9/11, la cual fue conmemorada con programas dedicados a honrar la memoria de los valientes hombres que perdieron su vida tratando de salvar a las personas atrapadas en las torres gemelas antes de que ambas colapsaran. Este conjunto de personas representa la unión que encierra la frase de la Constitución estadounidense “We The People”, cuando sin vacilar estos individuos demostraron que sin distinción de raza, color o cultura se unieron para rescatar a las víctimas de tan lamentable atentado por parte de otro país, el cual no considera al resto del mundo como iguales y que su credo consiste en eliminar a todo aquel que no profese su religión. La libertad y modo de vida de este país fue violada, llenándonos a todos de una gran tristeza... tres de cada cuatro familias fueron afectadas por este siniestro y cruel ataque a inocentes ciudadanos, donde perecieron cerca de tres mil personas. Era algo muy doloroso y confuso para los trabajadores involucrados, hombres y mujeres que aunque estaban sin aliento después de tantos días de trabajo, persistían en su labor de rescate. Cientos de bomberos, policías y civiles de diferentes distritos alrededor de Nueva York, no descansaron de trabajar hasta encontrar cuerpos de las personas fallecidas, con el único objetivo de devolverlas a sus seres queridos. Cuando todos estaban casi sin aliento, un día de pronto llegaron a una caverna al fondo de una de las Torres, el sitio parecía una especie de inmensa catedral con bancos para sentarse y la luz se filtraba de manera muy especial. Entonces vieron alrededor varias vigas de acero en forma de cruz, y todos cayeron de rodillas... una de ellas muy grande y con una placa de metal de color claro, abrazada al extremo derecho de la cruz, muy similar al manto en la Cruz de Cristo Resucitado que representa Su triunfo, cuando al tercer día volvió a la vida y venció al maligno. Esta “Cruz” fue llamada un “Hallazgo Divino” y según el capellán Carl Keyes representa que “Dios está con nosotros”, encontrada el 18 de septiembre y luego el 5 de octubre del mismo 2001, se trasladó a la superficie y fue convertida en monumento, exponiéndola a todos los que quisieran verla. Miles de personas han visitado este lugar en la calle “West” de Nueva York, ahora conocido como el “Lugar de Dios”, donde se han oficiado muchos servicios religiosos y a la vez se considera como un símbolo de Fe donde se prueba que Cristo nunca nos abandona y siempre está con nosotros en todo momento. Le invito a escribirme al correo: periodico@7dias.us |
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