Usualmente es una pregunta que nos planteamos al comenzar cada año, porque a todos nos gustaría saber qué nos depara el destino. Aunque es muy difícil predecir el futuro de un nuevo año, especialmente hoy en día por la situación mundial de incertidumbre económica, siempre es mejor, como dice el dicho: “Al mal tiempo buena cara”, conservando una buena actitud y sabiendo que si nos lo proponemos podremos ir mas allá de cualquier limitación, atreviéndonos a experimentar las cosas que realmente queremos. Tal vez es tiempo de alcanzar aquellas cosas que hemos anhelado, pero que por diversas razones no nos hemos atrevido a comenzar, desde aprender algo nuevo, hasta comenzar aquel negocio que siempre hemos querido. Por supuesto para iniciar ese algo nuevo, primero debemos haberlo “soñado”, para luego establecer y concretar nuestras metas, haciéndonos una serie de preguntas, como por ejemplo: ¿Cuál realmente es nuestro mayor anhelo? y ¿Cómo podremos implementar lo que verdaderamente queremos hacer? Por lo tanto debemos comenzar con mirar dentro de nosotros mismos lo que realmente nos motiva y nos hace sentir realizados como seres humanos. Luego es importante desarrollar una fe genuina y el deseo constante de querer alcanzar lo que deseamos, para poder tomar los pasos prácticos necesarios para lograrlo. Una vez que hemos podido mirar detenida y profundamente lo que encierra nuestro corazón, necesitaremos pedir el favor de Dios, su dirección y sabiduría para enfrentar cada obstáculo que se nos presente en el camino, convirtiéndonos en personas de acción, para que nuestra visión comience a tomar forma y poder convertir nuestros deseos en realidad. Si el sueño que tenemos en nuestro corazón ha sido plantado por Dios, les aseguro que nunca será demasiado tarde para llevarlo a cabo, lo que se necesita es tenerlo presente. Cualquier visión que tengamos es necesario mantenerla vigente cada día, evitando cualquier distracción que nos aleje de nuestra meta. Es importante aprender a mantener un balance y saber que no se tienen resultados simplemente por soñar y esperar, ni solo basta con tener el deseo. En particular debemos cambiar lo que hemos venido haciendo año tras año, para poder obtener mejores o diferentes resultados. Un nuevo futuro requiere primeramente de determinación y preparación, planeando cuidadosamente nuestras metas, escribiéndolas en detalle para luego ponerlas en marcha, entonces podremos saber con certeza qué nos depara el futuro. Le invito a escribirme al correo: periodico@7dias.us |
|








