La respuesta es muy sencilla, cada cosa creada por el hombre tiene su manual de instrucciones, sin ese manual sería muy difícil saber como funciona el aparato que adquirimos, ya sea un teléfono, un aparato de cocina, o una computadora. Si por consiguiente, no leemos y seguimos al pie de la letra lo indicado por el manual, seguramente vamos a tener problemas y no sabremos utilizar lo que adquirimos. Al menos no podremos operarlo en toda su potencia, por lo tanto no podremos sacarle provecho, ni obtener todos los beneficios que menciona el fabricante... De esta misma manera, existe una paralela con los seres humanos, ya que también somos producto de un creador. Por lo tanto, tenemos un manual que debemos entender y estudiar para saber como funcionar mejor en nuestra vida diaria y sacar provecho al máximo de nuestra capacidad. ¡Cómo muchos sabemos, ese manual es la Biblia! La diferencia es que cuando compramos algo, especialmente si es costoso, como un automóvil, o una computadora, seguimos con mucho cuidado las instrucciones del fabricante, sin escatimar esfuerzos en aprender afanosamente como funciona, tomando clases y sin dejar escapar un detalle. Porque entonces no tratamos igual, a la magnifica computadora que es la mente y al más perfecto aparato creado: El cuerpo y el alma humanas. Si estudiamos con tanto esmero un simple aparato electrónico, creados por la limitada mente del hombre. Imagínense la necesidad que existe, de estudiar el manual que el creador del hombre dejó a la humanidad, para entender el increíble cuerpo humano y la sofisticada computadora que es la mente y el corazón del hombre... Personalmente, hasta que mi esposo y yo no aplicamos los principios e instrucciones bíblicas a nuestra vida particular, vivíamos cometiendo errores, llevando una vida bastante miserable, llena de temor e incertidumbre diariamente. Sin saber con certeza lo que debíamos hacer, y sin mucha paz o felicidad. Fue hasta que el esposo de nuestra única hija nos regaló a todos una Biblia, instruyéndonos acerca de su contenido, e invitándonos a seminarios dónde lo primero que aprendimos fue que después del Amor, la Biblia nos enseña a como ser realmente prósperos y como vivir una vida llena de gozo y plenitud. Esa es la razón por la cual en todos los temas relacionados al ser humano, menciono la Biblia. |
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