La manipulación como su nombre lo indica es querer “manejar” la voluntad de otra persona, controlar todas las situaciones y hacer siempre la propia voluntad. Manipular es no respetar el valor de los demás, rechazando cualquier opinión o sugerencia que no concuerde con el propio pensamiento. Equivocadamente, las personas que manipulan, interiormente se creen que son más capaces que otros para resolver cualquier situación, necesitan sentirse en control a toda costa; y no aprecian la inteligencia, madurez y experiencia de otras personas. Manipular puede convertirse en una seria adicción que puede llevar a usar medios para coaccionar a otros, como son el poder, la autoridad, el dinero, o la inteligencia. Armas que se aplican para utilizar a otras personas para el propio beneficio. En casos extremos, llegando a engañar y extorsionar con falsos pretextos. Tal vez lo más serio de este comportamiento, es que las personas que manipulan, no están plenamente conscientes de su imposición. Creen que por el simple hecho de estar en autoridad, bien sea porque pretenden saber más o tienen un titulo académico, posición de mando, o simplemente tienen dinero; están en el merecido derecho de subyugar a otros. Pero creo que la pregunta se refiere un poco más a la manipulación cotidiana que se usa sin muchos escrúpulos, en esta sociedad... Especialmente en esta época de tanto materialismo y falta de valores morales. El manipular, engañar y disimular se ha convertido en el pan de cada día. Encuentro que este comportamiento viene de una necesidad de mantener un control, que se ha perdido por la falta de reglas y lineamientos en una sociedad libertina y sin principios. En otros, se manifiesta la manipulación por el deseo de ser importantes, tal vez nunca se les valoró o consideró suficientes a una temprana edad, bien sea por los padres, familiares o maestros. Cuando ambos elementos se combinan, se produce una reacción o componente de manipulación muy fuerte. Estas personas tratan de contrarrestar los sentimientos de inferioridad y falta de dirección o control, y en muchos casos abuso en la niñez, por un falso dominio y control de personas y situaciones en sus vidas. La mejor solución frente a situaciones extremas de manipulación, es simplemente alejarse, y si no es posible, por ser alguien muy cercano a nosotros, debemos tomar distancia, siguiendo principios de honestidad e integridad. |
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