Tal vez debo empezar por la definición de intimidad: “Amistad muy estrecha entre amigos muy queridos y de confianza”. En otras palabras, es el establecimiento de una buena relación entre dos personas, especialmente entre las parejas. Si no se obtiene este íntimo grado de amistad, la relación se mantendrá en un plano superficial. Erróneamente se cree que intimidad se refiere únicamente al acercamiento físico o sexual entre un hombre y una mujer, lo cierto es que si con anterioridad las personas no han alcanzado una amistad verdadera, donde ambos son genuinos y pueden soltar las “defensas”, aceptándose tal y como son, difícilmente esa “pareja” llegará a una plena intimidad. Una real comunicación entre dos personas es lo que comúnmente llamamos el amor verdadero y la prueba estará en la presencia de una indudable “comunión”. También se ha considerado el romanticismo como sinónimo de intimidad, pero lo contrario es verdad: La auténtica intimidad es la única que produce el ansiado romanticismo amoroso, contrario a la de ficción de novelas que es el que se “trafica” como amor real en todos los hogares, sin darnos cuenta que es una distorsión y adicción. Lo interesante es que el verdadero amor se ha confundido con la pura atracción física y la famosa química sexual, equivalente el romanticismo amoroso y la “pura intimidad”. Sin embargo, la pasión amorosa en una reacción al carácter y principios de la otra persona. ¡El nivel de pasión está basado en lo que cada persona siente y experimenta de las cualidades internas de su pareja; esa conducta hace que lo exterior sea placentero semejante a una fresca brisa y agradable fragancia! Por lo general, las personas se enamoran a primera vista de lo que la otra persona refleja en su interior, lo que hace atractivo su exterior. Alguien que se ha dedicado a cultivar un buen carácter, quiero decir, que es educado, tiene valores morales e integridad, será una persona atractiva toda su vida. Si embargo, nos dedicamos a desarrollar solo nuestros músculos físicos y la belleza externa sin una rica vida interior, esa persona será tan vacía y aunque finja tener “valores internos” le será imposible lograr una verdadera intimidad. Como el prefijo de la palabra lo indica “inti” se refiere al interior donde se establecen los sentimientos y las emociones internas. Cuando el hombre o la mujer tratan de fabricar historias de sí mismos, el resultado será nulo o “vacío” y la otra persona perderá totalmente el respeto, el afecto y por supuesto la pasión amorosa. La mayoría de las personas y en especial los hombres no se dan cuenta que para despertar el verdadero deseo sexual de su pareja se requiere haber cultivado el ser un líder de carácter respetuoso, apacible, amable y transparente. Sin esto último es imposible tener las primeras tres características. La falta de honestidad entre las parejas provoca paulatinamente el alejamiento y la desconfianza... ¡Todo lo contrario a la intimidad! |
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