Las noticias sobre Irak son cada día más turbulentas. Esta semana que se cumplió el aniversario de la caída del régimen de Hussein vimos los rostros de aquellos que hace un año vitoreaban a los infantes de marina americanos, ahora marchando en contra de la ocupación. La violencia sigue y más muchachos están ofrendando sus vidas, como el joven Christopher Cobb de 19 años residente de Bradenton. Pero no sólo caen los cuerpos de los soldados americanos, caen también las cifras en las encuestas del presidente.
El desgaste político que está sufriendo el presidente Bush, lo tiene que acabar pronto y no creo que esté propiamente pensando en enviar más tropas y complicar aún más las cosas. La voluntad del gobierno será salir de Irak y no llegar a elecciones con las noticias de los muertos, y la “vietnamización” del conflicto. Estados Unidos saldrá de Irak el 30 de junio como lo ha dicho el presidente, pero la duda, el gran vacío será... y ¿qué va a pasar después?
Lo más seguro es que si se deja el gobierno provisional y el país queda en manos de los Iraquíes, una situación que en el estado actual de las cosas, sería tanto como pronosticar un caos, anarquía y la división de Irak en varios países y por lo menos uno de ellos será fundamentalista.
Fuimos a Irak, sacamos a Hussein, había un país y podemos entregar 3. Murieron más personas en esta guerra que las que mató Saddam y lo peor, acarreamos muchas víctimas inocentes como los niños que prestan su servicio al ejército o la marina.
Por duro que parezca, el mal está hecho, y no se puede dar vuelta atrás y el 30 de junio Irak no se puede desbaratar. Amanecerá y veremos, pero lo peor e imperdonable sería dejar al país en manos de un nuevo Hussein.