Hace unos 9 meses un grupo de empresarios preocupados con todas las medidas en contra de los inmigrantes, en especial de los mexicanos, se comenzó a reunir y a compartir ideas. La semilla se fue esparciendo y fueron llegando otras personas que compartían sus intereses y decidieron hacer realidad una idea necesaria, la de crear una organización a nivel estatal que pudiera abogar por las inquietudes de la comunidad.
Así nació el Concilio Mexicano de la Florida. Hasta entonces en el estado solo existía el Consejo Mexicano de la Bahía de Tampa una organización que comenzó en Clearwater y que desde entonces ha trabajado por la comunidad, realizado centenares de eventos culturales, educativos y de servicio.
He sido testigo de la importancia del Consejo, su labor ha sido un ejemplo para otras asociaciones en el país, pero con el paso del tiempo la buena voluntad de sus directivos se fue perdiendo y la comunidad empezó a preguntarse dónde está el Consejo a la hora de ayudarnos en los serios problemas que tenemos con la reforma migratoria. Ese vacío y la falta de otras organizaciones en otras ciudades fue la que fomentó la creación del Concilio a nivel estatal.
Por fortuna para la comunidad, la nueva junta directiva del Consejo Mexicano de la Bahía encabezada por Leonardo Rodríguez ha retomado la senda de hace unos años y trabaja de la mano de la nueva organización y tiene proyectos excelentes para el futuro. No dudo que Leo, un empresario de gran corazón y mucho trabajo logrará su cometido con la ayuda de todos.
Pero si bien el Concilio nació por la falta de una voz, la razón de su formación fue la controvertida iniciativa HR4437 que tanto perjuicio traía para la comunidad.
Luego de muchas reuniones todos los martes, de discusiones unas cordiales y otras no, el Concilio logró su cometido, trabajar unidos. La primera gran demostración fue la organización de la marcha de Fort Myers donde más de 100 mil personas realizaron la tercera marcha más grande del país durante la protesta de la comunidad por reforma que había aprobado el congreso en diciembre. Vino luego el paro del 1ro. de mayo y más tarde las celebraciones del Día de la Independencia en septiembre.
La semana pasada el Concilio Mexicano de la Florida celebró su cena de gala y la toma de protesta o juramento de su primera Junta Directiva. La presentación en sociedad de la organización. Fue sin duda alguna un evento que se recordará por siempre en Tampa, pues es la primera vez que la comunidad mexicana realiza un evento de este estilo. Más de 300 personas en el elegante Hotel Hilton, una sobria presentación, invitados importantes y los mejores comentarios de todos los asistentes. La gala no pudo ser más exitosa en todos los sentidos, pero lo más importante es que muchas personas que dudaban o no conocían del Concilio mexicano, ahora pueden estar tranquilas pues saben que es una realidad.
Hay muchas personas que hicieron esto posible, el nuevo presidente, Margarito Pérez, un líder comunitario que no ha escatimado esfuerzo y dinero para que su gente pueda vivir mejor en este país, pero sin la ayuda de su junta no lo hubiera logrado. Olaguer Rodríguez el secretario y coordinador del evento la persona que nos asignó las tareas y llevó el control para que se realizara. Miguel Paz que puso gran empeño, Guillermo Gama, Juan Gómez, Antonio Santamaría, Poly Avonce, Norberto Vallejo y el consejo siempre oportuno de Jim Delgado que ha sido pieza fundamental de esta organización. Hay muchas personas que han estado y trabajado, y me perdonarán no mencionarlas pero no quiero extenderme.
Me siento muy orgulloso de pertenecer al Concilio y de haber creído en él. Ahora ha llegado una nueva etapa y las nuevas directivas decidirán el rumbo de la organización y toda la comunidad estará para apoyarla.
El Concilio es un hecho, ya camina y tiene las bases sólidas para llegar muy lejos.
Muchos éxitos y felicitaciones a toda la comunidad mexicana.