Hace un par de semanas el congresista republicano de Colorado, Tom Tancredo, expresó a WorldNetDaily: ``Mire lo que pasa con Miami, se ha convertido en un país del Tercer Mundo. Uno lo puede trasladar a cualquier lugar y no se sabría que está en EE.UU. Se podría decir por cierto que uno está en un país del Tercer Mundo''. Tancredo hacía referencia a la inmigración “descontrolada” que está, según él, poniendo en peligro al país.
Tom Tancredo ha basado parte de su estrategia política en el tema de la inmigración, es miembro del comité de reforma de la ley de inmigración y ha producido varios informes indicando el impacto negativo de la inmigración en cada una de las áreas de la economía del país. Se ha opuesto al uso del español, fue uno de los promotores de la ley de seguridad en las fronteras y en septiembre pasado fue orador principal en un foro de un grupo neo Confederado sindicado de racista. Es creador del Team America, una organización que se dedica a conseguir recursos a congresistas y candidatos que se oponen a la inmigración que en al actualidad es dirigida por la hermana del conocido líder radical Pat Buchanan.
Sus informes analizan el problema de la inmigración desde uno de los ángulos solamente, son sesgados, por ejemplo si usted lee su informe sobre la fuerza laboral, considera que el inmigrante acaba con el trabajo de los muchachos americanos durante el verano. Y no ve el beneficio que este trae a la economía.
Tancredo ganó su elección por el distrito congresional 6 de Colorado con un 59 por ciento contra el 40 por ciento de su contendor el demócrata Bill Winter, a pesar de haber contado con menos respaldo que en el 2004, su nombre ya aparece como uno de los posibles candidatos a la presidencia por el partido republicano en el 2008. Todo esto gracias a haberse convertido en el líder contra la inmigración.
Tancredo cree que Miami es la muestra perfecta de cómo Estados Unidos puede perder su territorio a manos de los inmigrantes. Pero lo que no ve Tancredo es lo que ha ganado Miami en manos de ellos.
Quizá cuando hizo su comentario estaba a 90 millas de la ciudad y no pudo ver todo lo que tenía que ver. ¿Qué era Miami antes de los años 50? Tampa ha sufrido en carne propia el progreso de Miami, la llegada de los cubanos exilados por el régimen de Castro logró que una pequeña población en los pantanos desplazara a la otrora poderosa Tampa y se fuera llevando la atención del turismo y del comercio.
Nadie puede dudar la importancia de la comunidad cubana en el desarrollo de la ciudad y desde luego su influencia en la cultura el idioma y las costumbres. Pero en los años 70 cuando los países latinoamericanos vivían una bonanza, los ricos de Venezuela, Argentina, Chile, Brasil, comenzaron a invertir en la ciudad. La crisis del petróleo y la inestabilidad en América Latina, dio al traste con esa invasión de capitales y la ciudad decayó, para resurgir en los finales de los años 90 y en lo que va corrido del siglo al convertirse en la puerta de entrada a Latinoamérica y al mundo.
Miles de compañías multinacionales han trasladado su sede a Miami, la construcción ha tenido mayor desarrollo que cualquier ciudad en el país, Miami se ha transformado a una ciudad cosmopolita, puerto de entrada y sin lugar a dudas la principal metrópoli de todo el sur del país.
Miami no es una ciudad del tercer mundo es la capital de un nuevo mundo, un mundo globalizado que la ha visto como una ciudad que le ofrece al inversionista la seguridad de Estados Unidos, el calor humano, la belleza de sus paisajes y la oportunidad de los negocios.
Si el señor Tancredo va a Hong Kong, Singapur o Dubai creería lo mismo. Quizá ya es hora de pensar que el mundo desarrollado no está clasificado como antes. Ya los países del “tercer mundo” no son tan atrasados como antes, ya en los países del “tercer mundo” sus habitantes hablan dos o tres idiomas, su nivel de educación es más alto que el nuestro, la tecnología a veces es superior y su fuerza laboral es más competitiva.
Si seguimos con el pensamiento del señor Tancredo muy pronto seremos países de ese tercer mundo, donde sus habitantes a duras penas hablan un solo idioma, donde el nivel de educación no nos da para distinguir un continente de otro, donde nos toca importar científicos, técnicos porque no hemos preparado bien a nuestra gente.
El mundo está cambiando, ciudades de progreso como Miami están surgiendo a lo largo del planeta, capitales de un tercer mundo -no como el que piensa el señor Tancredo-, sino un ‘tercer mundo progresista’.
Si seguimos con políticos anticuados que viven en la época de la guerra civil, que creen que este país debe seguir siendo de esclavos, de la supremacía racial, de un solo idioma, de una frontera con muros, nos vamos a quedar atrás encerrados en esas paredes que estamos construyendo. Ya el mundo cambió, ya hablar sólo inglés no sirve, ya no hay fronteras, y el subdesarrollo en unos años no será económico, será de conocimiento.
Más respeto señor Tancredo, a mi no me gusta vivir en Miami, pero admiro en lo que se ha convertido y admiro a la comunidad cubana que es la causante de ese progreso, usted es republicano y vino a la Florida a insultar y menospreciar al único bastión conservador que queda en el sur del estado.
Como diría la gente…“con esos amigos, ¡para qué enemigos!...”