Quizás en los últimos años no habíamos escuchado un discurso del Estado de la Unión como este, más que un estado del país, era una lista de deseos del Presidente sobre lo que espera que el Congreso le apruebe este año.
Vale la pena anotar que más del 60 por ciento del discurso estuvo dedicado a la política exterior del país y el 40 por ciento estuvo dividido en el seguro de salud, la economía, fuentes de energía, justicia e inmigración. La mayoría del tiempo lo destinó a Irak, la paz en el Medio Oriente, el terrorismo y otros hechos fuera de nuestro territorio.
A pesar que el Presidente hizo un gran trabajo en su discurso, queda la sensación que desde septiembre 11, lo que pase en el país no es la prioridad del gobierno, sin embargo ha sido un gran avance que por primera vez en este gobierno se toquen temas que importan tanto a los ciudadanos de este país.
Uno de los puntos importantes ha sido el tema de la reducción del consumo de combustible y la implementación de nuevas tecnologías sustitutivas que ayuden a no seguir contribuyendo al calentamiento global. Quizá para el 2017 logremos la meta del Presidente, pero el calentamiento global implica un esfuerzo más decidido como el de ser partícipes de acuerdos mundiales en los cuales hemos rechazado participar.
Las ayudas tributarias para que los ciudadanos podamos tener seguro de salud son un avance positivo y quizás uno de los temas que más interés despertó entre la población por la necesidad latente de tener un cubrimiento médico que permita a los ciudadanos enfermarse, porque con los altos costos de la salud ese privilegio no es para la mayoría de la población.
No cabe duda que la campaña presidencial de 2008 girará en el tema de la salud, la economía, el calentamiento global y desde luego los resultados de la nueva estrategia en Irak, por eso la importancia de este discurso porque marca el tema de campaña.
Con referencia a la inmigración nada nuevo, si comparamos con el del año pasado gran parte del texto es similar, sólo que esta vez queda la sensación que este será el año en que el Congreso tramite una reforma completa, no comprensiva como erróneamente traducen la palabra ‘comprehensive’ que hace pensar que la reforma será benévola, pero si completa y ojalá sustanciosa.
Tendremos una reforma de acuerdo al deseo presidencial y seguramente al Congreso demócrata, pero no al de personas como Tom Tancredo cuyos gestos de desacuerdo los registró la cámara y a los congresistas que no se levantaron en la ovación sobre el tema migratorio.
Con referencia a Irak, hay que darle la razón al Presidente. Salir en este momento como está la situación es fortalecer a los terroristas, pero seguir en Irak sin un cronograma es ir en contra de la voluntad del pueblo. El
Presidente comprometió a un Congreso adverso a votar favorablemente por los recursos para incrementar las tropas, algo que ha sido duramente criticado tanto por los demócratas como por miembros del partido republicano.
Aunque reconoció que las cosas el año pasado no estuvieron bien en Irak, se le olvidó mencionar que el caos que se vive en ese país en gran parte se debe a nosotros y que si hoy Irak es un santuario para terroristas es porque nosotros llegamos allá sin un plan, sin conocer la historia, la política del país y lo hemos de una u otra manera fomentado. Una cosa es cierta, el Presidente dice que la vida para los terroristas ya no es la misma, lo que no dijo es que los ataques terroristas han aumentado proporcionalmente desde septiembre 11, así que si la vida no es igual es porque ahora tienen más trabajo para hacer.
No habló nada de Latinoamérica como ha sido su línea y al final nada concreto de cómo mejorar la economía, sin embargo al Presidente le fue bien, mucho mejor que en años anteriores y eso es un avance positivo, esperemos que esto no sea únicamente retórica y a la hora de la verdad sólo se quede en promesas.
El Candidato Hispano
No cabe duda que la noticia más importante para la comunidad hispana es la pre candidatura por la nominación demócrata del gobernador de Nuevo México, Bill Richardson. Es la primera vez que un hispano llega a esta instancia y no dudamos que Richardson llegará más lejos, no para ser el candidato pero el paso que dio el Gobernador lo convierte en la mejor opción para la vicepresidencia del candidato que resulte vencedor.
Desde la época de Henry Cisneros los hispanos no teníamos una opción tan clara de estar en una balota presidencial, hoy Richardson encabeza esa posibilidad y seguramente la reforzará una vez comience la carrera demócrata.
Que pueda ganar la nominación es imposible, pues en esta oportunidad los demócratas tienen un arsenal de candidatos muy populares que harán difícil que Richardson incluso llegue a enero en la primaria de New Hampshire, una opción como Hillary Clinton-Barak Obama en cualquier orden, no sería muy factible aunque no descartable y no creemos que Edwards acepte por segunda vez ser el segundo del partido, así que si estos tres son los candidatos de mayor opción demócrata, nuestro Richardson estará en la baraja para compañero de fórmula con todo el potencial de votantes hispanos, una razón más para fomentar una reforma este año, porque si Richardson es un candidato fuerte para el puesto, Mel Martínez sería el mejor contendor del lado republicano.
Ojalá que algún día se haga realidad el sueño de tener a un hispano en la Casa Blanca pero por ahora la vicepresidencia sería un buen comienzo.